Calle de Valverde

Barrio de las Letras · Universidad

La calle recibió su nombre actual en el siglo XVII por hallarse en el camino que conducía a la ermita de Nuestra Señora de Valverde, patrona del pueblo de Fuencarral, situada en el término de ese municipio (hoy integrado en Madrid) a unos doce kilómetros al norte, junto a la carretera de Colmenar Viejo. Antes de ese cambio llevaba el nombre de Calle de las Victorias, derivado de la familia de Juan de la Victoria Bracamonte, que en 1542 vendió las tierras sobre las que se parceló el arrabal y cuyos descendientes dieron nombre popular a la vía.

La calle de Valverde ocupa algo más de cuatrocientos metros en el barrio de Universidad (distrito Centro), desde la Gran Vía hasta la calle de Colón, con la que confluye. Es de las pocas vías anchas del barrio y cruza Desengaño, San Onofre y Muñoz Torrero. Su trazado arranca de la subdivisión catastral promovida en agosto de 1597, cuando los herederos de Juan de la Victoria Bracamonte convirtieron los 95 solares del antiguo pago en parcelas que conformaron las calles del Desengaño, Valverde, Barco, Olivo y Jacometrezo, según refiere Mesonero Romanos en El antiguo Madrid. La vocación religiosa marcó la calle durante dos siglos. En 1609 el presbítero Juan Pacheco de Alarcón fundó el Convento de Nuestra Señora de la Concepción de las Mercedarias Descalzas, conocido como convento de Don Juan de Alarcón, en el número 15 esquina con Puebla. La iglesia se terminó en 1656 y el arquitecto Gaspar de la Peña la reformó en 1671; conserva el cuerpo incorrupto de la beata Mariana de Jesús y fue declarada Bien de Interés Cultural en 1977. En el extremo opuesto del tramo existió el convento de San Basilio, cuyo solar pasó más tarde a albergar el teatro Lope de Vega, conocido como los Basilios. En 1713 la recién fundada Real Academia Española instaló su primera sede en el número 26. Allí publicó los primeros tomos del Diccionario de Autoridades antes de trasladarse a la calle de Alarcón. El edificio quedó en 1894 para la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, que sigue ocupando los números 24 y 26. Francisco de Goya adquirió en 1800 la casa del número 15, en la esquina con Desengaño, donde vivió buena parte de la Guerra de la Independencia. Su mujer Josefa Bayeu murió allí en 1812. En 1856, el ingeniero Lucio del Valle, director de las obras del Canal de Isabel II, diseñó y construyó su propia vivienda en el número 33. Dos años después, en 1858, hizo instalar en el bajo del edificio el primer grifo de agua corriente que funcionó en Madrid: la conducción del Canal pasaba por debajo del inmueble y del Valle aprovechó esa circunstancia para derivar el suministro directamente a su casa, convirtiendo el local bajo en fuente de vecindad. En 1961, ya en el exilio, Max Aub publicó en México la novela La calle de Valverde, centrada en el número 32 y en la vida del barrio durante la dictadura de Primo de Rivera. La censura española la había rechazado por atentar contra la moral católica. La novela retrató el ambiente de tertulias, conspiraciones y transformaciones urbanísticas que trajo la apertura de la Gran Vía desde el arranque mismo de esta calle.
En 1858 el ingeniero Lucio del Valle instaló en el número 33 el primer grifo de agua corriente de Madrid. La conducción del Canal de Isabel II, obra que él mismo dirigía, pasaba bajo el edificio que había diseñado y construido para su propia familia dos años antes; del Valle aprovechó ese trazado para derivar el suministro al bajo del inmueble, que funcionó como fuente de vecindad antes de que el agua corriente llegara a ningún otro domicilio de la ciudad.

Sus nombres

  • Calle de las VictoriasSiglo XVIXVII
  • Calle de ValverdeSiglo XVII–actualidad
Religión y devoción Advocaciones marianas origen disputado
Ver fuentes (10)