Calle de Colón

Malasaña·Universidad

Nombrada hacia 1835 por el marqués viudo de Pontejos, corregidor de Madrid, en honor del navegante Cristóbal Colón. Sustituía el antiguo topónimo de Santa Catalina la Vieja, que venía de un azulejo con la imagen de la santa en la fachada de una dama llamada Doña Leonor Téllez de Alburquerque.

Calle dedicada al navegante, sí, pero antes llevó un nombre que enredaba a media ciudad. En los planos de Teixeira (1656) y Espinosa (1769) figura como Santa Catalina la Vieja; lo de «vieja» no marcaba antigüedad, sino que la distinguía de otra calle de Santa Catalina más reciente. Apenas mide cien metros, de Fuencarral a la plaza de San Ildefonso, en el barrio de Universidad. El cambio de nombre llegó el 10 de marzo de 1835, cuando el marqués viudo de Pontejos, corregidor de Madrid, firmó una reforma que rebautizó cerca de 240 vías para acabar con los nombres duplicados: Santa Catalina la Vieja pasó a Colón, y otras homónimas recibieron los nombres de Cervantes, Hernán Cortés o Pizarro. En estos cien metros sobreviven dos negocios con historia. La Peluquería Urbano, en el número 10, presume de ser la barbería más antigua de Madrid, activa desde 1856. Y las Bodegas La Ardosa, en el número 13, abiertas en 1892, conservan el rótulo de cristal grabado y el zócalo de azulejo originales.
El cuplé «Colón, Colón», compuesto hacia 1917 con letra de Eduardo Montesinos y música de Antonio Rincón, popularizó la dirección «Colón 34» como residencia ficticia de una cupletista. Sara Montiel lo interpretó con ese título en la película La Reina del Chantecler (1962, dirección de Rafael Gil). El número 34 nunca ha existido en la calle: la vía es demasiado corta para llegar a esa numeración.

Sus nombres

  • Calle de Santa Catalina la ViejaSegunda mitad del siglo XVI – 1835
  • Calle de Colón1835 – actualidad
Personas Militares origen disputado
Ver fuentes (8)