Calle de la Farmacia

Chueca·Justicia

El nombre procede del Colegio de Farmacia de San Fernando, edificio construido en 1830 mediante suscripción popular entre farmacéuticos españoles para alojar la docencia farmacéutica. La calle se llamaba de San Juan hasta que el ayuntamiento acordó el cambio en enero de 1835, ya con el edificio en uso.

Calle de la Farmacia tomó su nombre de un edificio que aún hoy se levanta en la vía, aunque durante al menos dos siglos se llamó calle de San Juan. Discurre entre Fuencarral y Hortaleza en apenas doscientos metros curvados. El cambio llegó de la mano de los boticarios. El Real Colegio de Profesores Boticarios abrió una suscripción entre colegas de toda España y en 1830 impartía clases en un edificio neoclásico de Pedro de Zengotita Vengoa, curvado en su fachada para seguir la comba de la vía. En enero de 1835 el Ayuntamiento rebautizó la calle como calle de la Farmacia. Hoy la Real Academia Nacional de Farmacia guarda allí un museo con una farmacia neogótica de 1876 traída pieza a pieza. Enfrente, las Escuelas Pías de San Antón albergaron entre 1811 y 1813 a un interno llamado Víctor Hugo, cuyo padre era gobernador militar de Madrid. El mismo edificio funcionó luego como cárcel de San Antón durante la Guerra Civil, de donde partieron en 1936 las sacas de Paracuellos.
Víctor Hugo estudió como interno en las Escuelas Pías de San Antón, cuya puerta secundaria daba a esta calle, entre 1811 y 1813, cuando tenía nueve y diez años. Su hermano Eugenio fue atacado con unas tijeras por un compañero español al que había burlado; Hugo inmortalizó al agresor como el conde de Barberana en su drama Lucrecia Borgia.

Sus nombres

  • Calle de San Juan (o de San Juan Bautista)Anterior a 1656 — enero de 1835
  • Calle de la FarmaciaEnero de 1835 — actualidad
Construcciones Edificios e instituciones origen confirmado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles