Calle de Hortaleza

Barrio de las Letras · Justicia

El nombre recoge el trazado del camino vecinal que unía Madrid con la villa de Hortaleza, municipio independiente al nordeste de la capital, hoy integrado en el distrito homónimo. Tanto el plano de Texeira (1656) como el de Espinosa (1769) la denominan ya «calle de Hortaleza», sin que conste nombre anterior en la cartografía histórica consultada.

La calle arranca en la confluencia con la Gran Vía —⁠donde estuvo la Red de San Luis⁠— y sube en dirección norte hasta la plaza de Santa Bárbara, recorriendo íntegramente el barrio de Justicia, en el distrito Centro. Mide algo menos de un kilómetro y la atraviesa verticalmente el eje de lo que fue Chueca. Su génesis es puramente viaria: era el camino que salía por la Puerta de Santa Bárbara hacia la villa de Hortaleza. Hasta el siglo XVII avanzaba entre zonas arboladas con escasas construcciones a los lados. A medida que Madrid se expandió más allá de sus murallas, el camino se fue edificando y adquirió el carácter de calle densa que conserva hoy. Las dos instituciones que más marcaron su fisonomía histórica son religiosas. En 1623, Francisco de Contreras, presidente del Consejo de Castilla, ordenó trasladar al número 33 el Convento de Santa María Magdalena de la Penitencia, conocido popularmente como Las Recogidas: una casa real para mujeres arrepentidas que solo podían salir para casarse o tomar los hábitos. El edificio pasó en 1897 a los cistercienses, que encargaron al arquitecto Ricardo García Guereta una reconstrucción en ladrillo neo-mudéjar; ardió en la Guerra Civil y fue adquirido por la UGT en 1987. El otro polo es el complejo de las Escuelas Pías de San Antón, en el número 63. Los escolapios tomaron posesión en 1794 del antiguo lazareto de la villa, vacío desde 1787, y adaptaron los edificios para uso educativo; la iglesia, trazada por Pedro de Ribera en 1740, conserva su portada barroca aunque el interior fue reformado en estilo neoclásico entre 1794 y 1832 por Francisco de Rivas. Goya pintó para ella en 1819 «La última comunión de San José de Calasanz». Frente al ángulo del colegio, en la esquina con la calle de Santa Brígida, Ventura Rodríguez diseñó en 1772 la Fuente de los Galápagos: cuatro caños, pilón de doble seno semicircular y dos galápagos de piedra que abrazaban una gran concha rematada por jarrón y alcachofa. Venía a sustituir a la Fuente de las Recogidas, documentada desde 1656, cuyo pilón obstaculizaba ya el tráfico de carruajes. En 1864 se desmontó también la de los Galápagos por idéntica razón y se reemplazó por la Fuente de los Delfines, de diseño mucho más discreto. Hoy una tortuga esculpida en el pavimento, en esa misma esquina, señala el lugar donde estuvieron los dos galápagos de Ventura Rodríguez. A lo largo del siglo XIX la calle desarrolló una densa vida de café. El Café de Bilbao, en el número 17, funcionaba al menos desde 1843 y es el más antiguo documentado en la calle; le seguían el Café de la Marina, el Café Colón —⁠donde se representaban melodramas en una sala trasera⁠— y el Café Moderno, cuartel de banquetes republicanos. Esta concentración de establecimientos refleja la vocación comercial y de tránsito que la calle mantuvo desde su urbanización hasta el siglo XX, cuando la apertura de la Gran Vía (que eliminó la antigua Red de San Luis en su extremo sur) alteró su escala sin cambiar su función. El tramo norte, más burgués, albergó palacios y casas señoriales: el Palacio del Conde de Villagonzalo, obra de Juan de Madrazo y Kuntz entre 1862 y 1866 con influencia neogótica de Viollet-le-Duc, se conserva como sede de exposiciones y eventos bajo el nombre de Palacio Santa Bárbara.
En primavera de 1811, Víctor Hugo llegó a Madrid con nueve años, hijo del general Joseph Léopold Hugo, gobernador de la ciudad durante la ocupación napoleónica. Junto con su hermano Eugenio fue inscrito como interno en el Colegio de Nobles de San Antón, en el número 63 de esta calle, que los franceses habían reconvertido en seminario para nobles. En el registro de admisión figura: «Victor Hugo Trébuchet. 10 años. Hijo del general conde Hugo.» Permaneció interno hasta 1813. El escritor recordó esa estancia en sus memorias y atribuyó a ella su amor duradero por las cosas españolas.

Sus nombres

  • Camino de HortalezaAnterior a 1656
  • Calle de Hortaleza1656–actualidad
Lugares Ciudades y pueblos origen confirmado
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