Travesía de San Mateo

Barrio de las Letras · Justicia

El nombre deriva del oratorio dedicado a San Mateo apóstol que existió en este sector del Madrid medieval, en terreno que la tradición vincula a una posesión de Marcos Fernández, canciller del sello de la poridad bajo Pedro I de Castilla. La travesía adoptó este nombre en 1835, al unificarse bajo él los dos tramos históricos de la vía.

La Travesía de San Mateo cruza en diagonal noroeste-sureste desde la calle de San Mateo hasta la calle de Pelayo, pasando por la calle de Hortaleza a la altura del número 71. Su trazado es antiguo: ya aparece en el plano de Pedro Teixeira (1656), aunque dividido en dos denominaciones distintas según el tramo. El sector entre Hortaleza y San Mateo figuraba en ese plano como «Travesía de Santa María la Vieja», nombre que aludía presumiblemente a alguna advocación o edificio hoy desaparecido. El tramo final, el que llegaba hasta Pelayo, era en los siglos XVII y XVIII la «Calle de los Panaderos», topónimo gremial que refleja la presencia del oficio en esa manzana. En 1835, al reorganizarse la nomenclatura municipal de Madrid, ambos tramos recibieron un único nombre, el de San Mateo, tomado de la calle principal a la que sirve de acceso transversal. El nombre de la calle de San Mateo es más antiguo aún: aparece en el plano de Teixeira de 1656 y se repite en el de Antonio Espinosa de los Monteros (1769). Según la tradición recogida por Peñasco y Cambronero (1889) y reproducida por Répide, deriva de un oratorio levantado en honor al apóstol en tierra que antes fue posesión de Marcos Fernández, funcionario de la cancillería de Pedro I de Castilla. La travesía discurre por el barrio de Justicia, dentro del distrito Centro, en la zona que hoy se conoce popularmente como Chueca. En la calle de San Mateo a la que da acceso se concentraron durante el siglo XIX algunos de los edificios más significativos del barrio: el palacio que hoy alberga el Museo del Romanticismo, el Palacio de Ustáriz, y hasta la segunda mitad del XIX el Cuartel de San Mateo, que a comienzos de esa centuria era cuartel de Guardias Españoles de Infantería. La travesía en sí carece de edificios de rango comparable, pero su función histórica es la de articular el tejido de travesías entre Fuencarral y Hortaleza que Mesonero Romanos describió como vías secundarias sin objeto digno de mención especial, distinción que en el lenguaje del cronista no excluía el valor urbano cotidiano.
El Nomenclátor de 1835 borró de un plumazo dos topónimos de distinta estirpe, el devocional (Santa María la Vieja) y el gremial (Panaderos), para dar nombre único a una sola vía. Lo que el callejero trató como simplificación administrativa fue también la desaparición silenciosa de dos capas de memoria urbana que el plano de Teixeira había fijado casi dos siglos antes.

Sus nombres

  • Travesía de Santa María la Vieja (tramo Hortaleza-San Mateo)siglos XVII-XVIII (documentado en Teixeira 1656)
  • Calle de los Panaderos (tramo hacia Pelayo)siglos XVII-XVIII
  • Travesía de San Mateodesde 1835
Religión y devoción Santos origen confirmado
Ver fuentes (7)

Cruces y bocacalles