Calle de Pelayo

Barrio de las Letras · Justicia

El nombre recuerda a Pelayo (h. 685-737), noble visigodo que fundó el reino de Asturias tras vencer a las tropas omeyas en Covadonga (h. 718-722) y que la historiografía liberal del siglo XIX convirtió en símbolo inaugural de la Reconquista. La calle llevó durante más de dos siglos el nombre de San Antón, por un lazareto y posterior hospital con esa advocación que existió en la zona. El municipio la rebautizó «Don Pelayo» hacia 1835 y simplificó el tratamiento a «Pelayo» en 1856.

La vía parte de la calle de San Marcos y concluye en Fernando VI, discurriendo en dirección suroeste-noreste por el barrio de Justicia. Tiene 481 metros y acoge en su extremo norte el Palacio Longoria (Fernando VI 4 / Pelayo 61), construido entre 1902 y 1904 por José Grases Riera para el banquero Javier González Longoria y sede de la SGAE desde 1950. En los planos de Pedro Texeira (1656) y de Antonio Espinosa de los Monteros (1769) figura como «calle de San Antón». Ese nombre venía de un antiguo lazareto de aislamiento para epidemias que funcionó en el solar hasta aproximadamente 1600, cuando se reconvirtió en hospital bajo la advocación de San Antón (Antonio Abad). Peñasco y Cambronero documentaron en 1889 la existencia de construcciones particulares en la calle desde 1764. La conexión con la calle de San Marcos se abrió en 1847, y el Mercado de San Antón se levantó hacia 1849 (en lo que hoy es la calle de Augusto Figueroa, aunque vinculado históricamente a este entorno). En las décadas centrales del siglo XIX, el Ayuntamiento revisó el callejero madrileño para eliminar nombres duplicados y sustituirlos por referencias a figuras históricas. Fue entonces cuando la calle pasó a honrar a Pelayo. La tradición recogida por Antonio de Capmany ofrecía otra explicación: un affaire entre una mesonera y un mozo llamado Pelayo que daba nombre al tramo. Peñasco y Cambronero rechazaron esa versión por considerarla sin fundamento y sostuvieron la conexión con el caudillo asturiano, que es la que prevalece. Desde finales de los años ochenta del siglo XX la calle adquirió una segunda capa de significado. El barrio de Chueca, degradado y con alquileres bajos, atrajo a la comunidad LGTB, y la calle Pelayo se convirtió en el eje visible de esa presencia. Las celebraciones del Orgullo de Madrid, cuyas primeras manifestaciones datan de 1986, tomaron esta calle como escenario central y consolidaron tradiciones propias como la carrera de tacones y el concurso Mr. Pelayo (hoy Mr. Gay Pride). La calle concentra comercio de toda la vida junto a locales especializados, y su nombre —⁠que en origen designaba a un guerrero medieval⁠— terminó asociado a la fiesta urbana contemporánea más visible del movimiento por los derechos LGTB en España.
Antonio de Capmany recogió que el nombre Pelayo no venía del caudillo asturiano sino de un affaire entre una mesonera del barrio y un mozo llamado Pelayo. Hilario Peñasco y Carlos Cambronero, en su obra de 1889, la calificaron de «historia peregrina» sin fundamento documental y la descartaron expresamente en favor de la referencia histórica al fundador del reino de Asturias.

Sus nombres

  • Calle de San AntónAnterior a 1656 – circa 1835
  • Calle de Don Pelayocirca 1835 – 1856
  • Calle de Pelayo1856 – actualidad
Personas Militares origen confirmado
Ver fuentes (6)