Calle de Belén
Barrio de las Letras · Justicia
El nombre procede de una ermita o capilla dedicada a la Virgen de Belén —imagen de María y San José— que Beatriz Ramírez de Mendoza, condesa del Castellar (Madrid, 1556-1626), fundó junto a su finca en este paraje. La capilla se hizo conocida por las romerías navideñas que allí se celebraban. Al desaparecer el edificio, la imagen pasó primero a Castellar de la Frontera y luego a la iglesia madrileña de San Millán, hoy también desaparecida. El nombre Belén quedó fijado en el nomenclátor municipal de 1835, cuando se unificaron los dos tramos que hasta entonces se llamaban de forma distinta.
La calle arranca en la de Pelayo y termina en la del Barquillo, en el barrio de Justicia (distrito Centro). Es corta y algo quebrada, y durante siglos funcionó como dos vías distintas: el tramo entre la Travesía de Belén y el Barquillo conservaba ya el nombre Belén desde fecha imprecisa pero anterior al plano de Texeira (1656); el tramo entre Pelayo y la Travesía de Belén aparece en ese mismo plano como «Nombre de Jesús» y en el de Espinosa (1769) como «Jesús y María». La reforma nomenclatural de 1835 fusionó los dos tramos bajo un único rótulo, el que ya tenía la mitad inferior.
El origen del nombre remite a la condesa del Castellar, Beatriz Ramírez de Mendoza, gran promotora religiosa del Madrid de Felipe III. Además del convento del Corpus Christi —las Carboneras—, que fundó en 1605, tenía en este barrio una quinta junto a la que levantó una capilla dedicada a la Virgen de Belén. Cada Navidad la ermita acogía una romería a la que acudían pobres de la zona para recibir limosna. Cuando la capilla fue demolida, la imagen viajó a Castellar de la Frontera, señorío vinculado al título condal, y regresó después a Madrid para instalarse en la iglesia de San Millán, que estuvo en pie entre 1806 y 1869.
La calle tiene vocación residencial desde al menos el siglo XVII y forma parte del tejido de calles estrechas que conectan Chueca con el Barquillo. No consta que haya tenido usos comerciales o artesanales singulares ni que albergara edificios de relevancia pública.
Según la tradición recogida por el blog «Madrid: sus viejas calles» a partir de fuentes de cronistas madrileños, las joyas de la imagen de la Virgen fueron robadas durante una de las romerías navideñas. La sospecha recayó sobre los pobres que acudían a recibir limosna. El ladrón fue descubierto más tarde cuando intentó vender las alhajas a un platero de la calle de Santiago.
Sus nombres
- Calle del Nombre de JesúsDocumentado en el plano de Texeira, 1656
- Calle de Jesús y MaríaDocumentado en el plano de Espinosa, 1769
- Calle de BelénDesde 1835 (nomenclátor municipal)