Calle de San Gregorio
Barrio de las Letras · Justicia
La calle toma el nombre de una finca señorial que existió en ella y cuyo pórtico exhibía una pintura de San Gregorio Magno, papa del siglo VI. Peñasco y Cambronero documentan construcciones particulares desde 1782 y constatan que la calle ya figuraba en el plano de Texeira (1656), por lo que el topónimo es anterior a esa fecha, aunque el texto de 1889 no precisa cuándo se fijó la denominación actual. La relación nominal se extiende a la plaza inmediata, llamada Plaza de San Gregorio Magno —por la misma finca o por una estatua del santo en su entrada, según la fuente consultada— hasta que el Ayuntamiento la rebautizó Plaza de Chueca en 1943.
La calle discurre en el barrio de Justicia (distrito Centro), entre la Plaza de Chueca y la calle de Belén, cruzando con Pelayo y con Gravina. Su trazado es anterior a 1656: aparece en el plano de Texeira y se mantiene sin alteración de nombre hasta hoy. El primer registro documental de construcciones privadas lo sitúa en 1782 (Peñasco y Cambronero, 1889); la mayor parte del caserío actual data del último tercio del siglo XIX. La zona perteneció al barrio de los chisperos, nombre popular de los herreros y artesanos de la forja que trabajaban en los arrabales del Barquillo. La forja madrileña de esa escuela intervino en la arquitectura barroca de la ciudad durante los siglos XVII y XVIII: puertas, aldabones, cerraduras, rejas, barandillas. La calle de San Gregorio formaba parte de ese tejido artesanal.
El personaje que dejó más huella física en la calle fue Tomás de Miguel, maestro herrero vizcaíno llegado a Madrid en 1833. En 1844 adquirió el solar del número 8 y montó allí un taller con varias fraguas. En 1862-63 obtuvo licencia para construir de nueva planta un conjunto de viviendas en los números 17-25 (hoy 3, 5, 19 y 21), con vuelta a Belén 2 y Pelayo 64; las trazó el arquitecto Tomás de Aranguren. Las fachadas, con detalles de forja y esgrafiados, siguen siendo visibles. El último trabajo documentado de Tomás de Miguel es una noria para los jardines de la Fuente Castellana, facturada a la Comisión de Parques y Arbolado en 1873. Sus descendientes vivieron en la calle durante tres generaciones.
El espacio que hoy es la Plaza de Chueca se configuró al abrir la calle de San Gregorio hacia la que entonces se llamaba calle de Santa María del Arco (después Augusto Figueroa) y al ensanchar Gravina. Antes de esa reforma el terreno incluía La Galera —cárcel de mujeres— y la huerta de los duques de Frías. La plaza resultante se llamó Plaza de San Gregorio Magno. En 1943 el Ayuntamiento la renombró en honor al compositor Federico Chueca (1846-1908); la calle, sin embargo, conservó el nombre originario.
En 1850, Tomás de Miguel expuso en la Exposición de la Industria Española un mecanismo de telégrafo eléctrico de su propia fabricación, cuando la línea de Andalucía —la primera en España— se estaba tendiendo. El aparato llamó la atención de los visitantes porque el telégrafo era todavía una novedad: ese mismo año se instalaba la primera estación en la torre del Retiro. Miguel tenía su taller principal en la calle de San Gregorio número 8.
Sus nombres
- Calle de San GregorioAnterior a 1656 — presente
Ver fuentes (7)
- Artedemadrid.wordpress.com — Tomás de Miguel, Maestro Herrero, y la calle de San Gregorio (2024)
- Wikipedia — Plaza de Chueca
- El Diario / Somos Chueca — Chueca, el maestro de la zarzuela que da nombre a todo un barrio
- Secretos de Madrid — Fotos antiguas de Madrid: San Gregorio, el otro Chueca
- FCOAM Guía de Arquitectura de Madrid — San Gregorio (Calle)
- Memoria de Madrid — Licencia a Don Tomás de Miguel para construir en calle San Gregorio (1862)
- Hilario Peñasco y Carlos Cambronero, Las calles de Madrid (1889) — referencia bibliográfica vía IberLibro