Travesía de Belén

Las Salesas·Justicia

Del nombre de la ermita fundada por doña Beatriz Ramírez de Mendoza, condesa del Castellar, junto a su quinta en esta zona del extrarradio madrileño del siglo XVII. La ermita albergaba una imagen de la Virgen con San José y era conocida popularmente como «de Belén» por la devoción navideña que allí se congregaba.

Travesía de Belén debe su nombre a la misma advocación navideña que la calle de la que cuelga. En este extremo de la villa tenía su propiedad doña Beatriz Ramírez de Mendoza, condesa del Castellar, mujer muy devota que mandó levantar allí una ermita dedicada al Nacimiento. Cada Navidad se celebraba una romería en la que repartía limosnas entre los pobres que acudían. El rincón guarda una historia que dio frase al idioma. En la esquina de Barquillo con Belén se alzó hasta 1850 la célebre Casa de Tócame Roque, una corrala de chisperos. Se cuenta que dos hermanos, Juan y Roque, se enzarzaron en tal pleito por la herencia que el caos doméstico acabó bautizando la expresión que aún usamos para nombrar el desbarajuste. Desde 1911, el número 1 esconde en el sótano de un edificio decimonónico la capilla Cachito de Cielo, de las Misioneras del Santísimo Sacramento. Pudo instalarse bajo tierra gracias a la Ley Canalejas, que entonces prohibía construir nuevos templos en la ciudad.
Las joyas que adornaban la imagen de la Virgen en la ermita de Belén fueron robadas. La sospecha recayó sobre los pobres que frecuentaban la romería navideña, a quienes la propia condesa Beatriz Ramírez de Mendoza socorría con limosnas. Resultaron inocentes: el ladrón fue aprehendido cuando intentaba vender las alhajas a un platero de la calle de Santiago.

Sus nombres

  • Nombre de JesúsSiglo XVII (documentado en el plano de Texeira, 1656)
  • Jesús y MaríaSiglo XVIII (documentado en el plano de Espinosa, 1769)
  • Travesía de BelénDesde 1835 (reforma del nomenclátor)
Religión y devoción Virgenes y advocaciones origen confirmado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles