Calle de Pérez Galdós

Barrio de las Letras · Justicia

El nombre honra a Benito Pérez Galdós (1843-1920) por acuerdo del Ayuntamiento de Madrid aprobado el 24 de febrero de 1899, ratificado el 15 de marzo y publicado el 14 de abril de ese año. La elección de esta calle en particular no fue arbitraria: en su novela Fortunata y Jacinta (1886-1887) el narrador la menciona por su nombre anterior, la calle del Colmillo, como el lugar donde Fortunata se refugia con su acompañante. La vía llevaba ese nombre desde al menos el siglo XVII y lo conservó durante más de dos siglos hasta el homenaje a Galdós.

La calle de Pérez Galdós es una vía corta —⁠unos cien metros⁠— que atraviesa en dirección este-oeste el barrio de Justicia, entre las calles de Hortaleza y de Fuencarral. En el plano de Texeira (1656) aparece ya trazada, aunque sin rótulo; el plano de Espinosa de los Monteros (1769) la recoge con la denominación Colmillo y detalla las manzanas 312 y 303 con su numeración de casas. Durante el siglo XIX residieron en ella miembros del Consejo de la Real Hacienda, el marqués de Contreras, y el matador Ángel Pastor, toledano de la cuadrilla de Frascuelo. El 10 de abril de 1882, con Alfonso XII en el tendido, un toro le infligió una herida grave en el pecho; durante meses, la calle del Colmillo recibió visitas diarias de nobles, artesanos y periodistas que preguntaban por su estado. A principios del siglo XX residió aquí el matemático Olegario Fernández-Baños, primer catedrático de estadística de la Universidad Central, al que Alfonso XIII ofreció un título nobiliario por su trabajo. El acuerdo de 1899 fue presentado por los concejales Díaz Valero y el conde de Vilches, que propusieron simultáneamente cambiar el nombre de la calle de las Beatas por Antonio Fernández Grilo. Ambas proposiciones se aprobaron por unanimidad. En ese momento Galdós tenía 56 años, era académico de la RAE desde 1897 y diputado por Guayama (Puerto Rico) desde 1886. La calle llevaba el nombre de uno de sus escenarios literarios; el Ayuntamiento lo devolvió al autor. Pedro de Repide, al compilar sus artículos sobre el callejero madrileño, recogió las dos leyendas sobre el Colmillo y añadió datos biográficos del escritor. Juan Antonio Cabezas la describió en 1968 como «una no muy lucida calle que va de Fuencarral a Hortaleza», subrayando la paradoja de que al cronista más minucioso del Madrid popular se le reservase una travesía menor. En el siglo XXI la calle es peatonal y su actividad principal son las terrazas de tabernas y bares de tapas.
En el capítulo XI de Fortunata y Jacinta, Villalonga cuenta a Juanito Santa Cruz que siguió a Fortunata hasta la calle del Colmillo: «Llamaron al sereno, les abrió, entraron. En una casa que está en la acera del Norte entre la tienda de figuras de yeso y el establecimiento de burras de leche.» El Ayuntamiento eligió precisamente esa calle —⁠y no otra más visible⁠— porque el propio Galdós la había fijado en la novela. El homenaje incluye la dirección exacta que él había escrito.

Sus nombres

  • Sin rótulo documentadoHasta c. 1656
  • Calle del Colmilloc. 1656 – 14 de abril de 1899
  • Calle de Pérez GaldósDesde el 14 de abril de 1899
Personas Escritores y artistas origen confirmado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles