Calle de Serrano Anguita

Barrio de Justicia

La calle lleva desde principios de los años 1970 el nombre de Francisco Serrano Anguita (Sevilla, 1887 – Madrid, 1968), periodista, dramaturgo y Cronista Oficial de la Villa de Madrid, en reconocimiento a su investigación sobre el nombre de la propia calle: fue él quien demostró que «San Opropio», el santo titular anterior, no existía en el santoral católico y que el nombre era una deformación fonética acumulada de «paso propio».

La calle discurre en el barrio de Justicia (distrito Centro), entre las calles de Mejía Lequerica y de Sagasta, en la zona que la cartografía histórica sitúa ya habitada en el siglo XVII. En el plano de Pedro Texeira (1656) figura como «calle de las Beatas», denominación que recibe del beaterio fundado hacia 1626 por doña María de Mendoza, hija de embajadores portugueses. Ese beaterio lo ocuparon después monjas mercedarias, cuyo convento quedó gravemente dañado por una crecida en 1661; Felipe IV mandó levantar uno nuevo en 1663 y encomendó la obra al consejero de Castilla Juan Jiménez de Góngora, con lo que las religiosas pasaron a conocerse popularmente como «las góngoras», nombre que acabó dando también a la calle vecina que las alberga. En algún momento entre el plano de Texeira y los repertorios del siglo XIX la calle de las Beatas recibió el nombre de «San Opropio». Capmany y Montpalau, en su Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid (publicado en 1863 con material anterior), recogió el topónimo como si remitiera a una ermita dedicada a ese santo. Peñasco y Cambronero replicaron el dato en Las calles de Madrid (1889) sin cuestionarlo. Ninguna de las dos obras detectó el problema: «San Opropio» no aparece en ningún martirologio, ni romano ni hispano. Francisco Serrano Anguita llegó a Madrid desde Sevilla siendo joven y construyó allí toda su carrera. Fue redactor jefe de La Tribuna, del Heraldo de Madrid y de Informaciones; estrenó más de sesenta obras teatrales, la mayoría sainetes y comedias; su mayor éxito fue Manos de plata (estrenada en el Teatro Lara en noviembre de 1931, premiada por la Real Academia Española). En 1942, con el libretista en una posición delicada durante el franquismo, escribió el libreto de Black el payaso con música de Pablo Sorozábal, una de las últimas obras de envergadura que entraron al repertorio de la zarzuela. El 31 de diciembre de 1954 el Ayuntamiento lo nombró Cronista Oficial de la Villa, cargo que mantuvo hasta su muerte. Desde esa tribuna escribió la columna diaria «Aquí Madrid» y fue una de las voces más reconocidas del Madrid de posguerra. Su investigación sobre el nombre de la calle consta en varias fuentes posteriores aunque no se ha localizado el artículo original. Luis Miguel Aparisi Laporta, en su Toponimia madrileña, señala una segunda hipótesis: el nombre podría ser corrupción de San Euprepio o Euprepes, mártir ejecutado junto a san Cosme y san Damián bajo Diocleciano, y apunta vestigios de una ermita dedicada a «San Autropio, Eutropio u Opropio» en la sierra de Guadarrama. Isabel Gea recoge ambas teorías en Curiosidades y anécdotas de Madrid. La hipótesis de la deformación de «paso propio» es la más extendida; la del mártir Euprepio, la más documentable en términos hagiográficos, aunque ninguna fuente la confirma para este tramo concreto. El topónimo permaneció en la placa al menos desde el siglo XIX hasta 1968.
Capmany y Montpalau en 1863, y tras él Peñasco y Cambronero en 1889, consignaron que la calle debía su nombre a una ermita de San Opropio. Ninguno de los dos reparó en que tal santo no figura en ningún martirologio. Fue Serrano Anguita quien sacó a la luz el error, y el Ayuntamiento le respondió con el único homenaje posible: quitarle a la calle el nombre falso y ponerle el suyo.

Sus nombres

  • Calle de las Beatasc. 1626 – siglo XVIII
  • Calle de San Opropiosiglo XVIII – 1968 (aprox.)
  • Calle de Serrano Anguitaprincipios de los años 1970 – actualidad
Personas Escritores y artistas origen confirmado
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