Calle de Antonio Flores

Barrio de Justicia

La calle conmemora a Antonio Flores Algovia (Elche, 1818 – Madrid, 1865), escritor costumbrista y periodista que retrató la sociedad madrileña de mediados del siglo XIX. Su obra maestra, Ayer, hoy y mañana (1853), convirtió Madrid en protagonista literario a través de cuadros sociales que documentan tres generaciones: 1800, 1850 y un Madrid imaginado de 1899.

La calle se abre entre Serrano Anguita y Sagasta, en el barrio de Justicia, distrito Centro (código postal 28004). Es una vía muy breve, de unos 68 metros, sin presencia en el callejero del siglo XIX: el libro de Peñasco y Cambronero (1889) no la registra porque aún no existía. Su apertura se produjo en los primeros años del siglo XX, dentro de la reordenación urbana de la zona entre Alonso Martínez y la calle de Sagasta. La rotulación honra a Antonio Flores Algovia, nacido en Elche el 16 de diciembre de 1818, hijo de un contador de la Casa de Arcos que trasladó a la familia a Madrid cuando el niño tenía alrededor de diez años. Allí forjó su carrera como redactor y colaborador de una cadena de publicaciones: El Nuevo Avisador, El Chocolate, El Clamor Público, La Nación y La Época. Entre 1843 y 1845 codirigió con Antonio Ferrer del Río el semanario ilustrado El Laberinto, una de las primeras cabeceras gráficas del periodismo español. Su lugar en la historia literaria lo construyó el costumbrismo. El editor Ignacio Boix lo convocó para Los españoles pintados por sí mismos (1843), donde Flores entregó los tipos del barbero, la santurrona, el hortera, la cigarrera y el boticario. Publicó después Fe, esperanza y caridad (1850), Historia del matrimonio (1852) y Doce españoles de brocha gorda (1846). La obra que lo define, Ayer, hoy y mañana (1853), articula escenas de costumbres en tres tiempos y funciona hoy como documento de referencia para el estudio de la sociedad isabelina. A diferencia de Mesonero Romanos, cuya mirada sobre el pueblo madrileño guardaba cierta distancia, Flores reprodujo con fidelidad fonética y léxica la habla de los barrios del Barquillo y de Lavapiés, sin condescendencia ni afectación romántica. Desde 1857 ocupó la jefatura de sección de la Intendencia General de la Real Casa y Patrimonio, cargo que alcanzó con el favor de la reina Isabel II. Recibió la encomienda de la Orden de Carlos III y fue miembro de la Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. También redactó la crónica oficial del viaje real a Aragón, Cataluña y Baleares de 1860. Murió en Madrid el 16 de julio de 1865. Su obra Tipos y costumbres españoles se publicó de forma póstuma, en 1877. En 1918 Elche organizó un acto de homenaje por el centenario de su nacimiento, con la instalación de una lápida conmemorativa; la iniciativa contó con el respaldo de Benito Pérez Galdós y Jacinto Benavente, señal de que su figura seguía siendo considerada en los círculos literarios del primer tercio del siglo XX. El Archivo de la Real Academia Española conserva documentos relacionados con la calle, lo que refleja la consideración institucional del nombre.
En el homenaje por el centenario de Flores celebrado en Elche en 1918, tanto Benito Pérez Galdós como Jacinto Benavente suscribieron la iniciativa de colocar una lápida en su ciudad natal. El gesto unía a dos escritores de generaciones y estilos muy distintos bajo el mismo reconocimiento a un costumbrista que, en vida, había sido empleado de la casa real y favorito de la reina Isabel II — una combinación poco habitual en la bohemia literaria del XIX.

Sus nombres

  • Calle de Antonio FloresPrimeros años del siglo XX (c. 1900–1910)
Personas Escritores y artistas origen confirmado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles