Calle de Muñoz Torrero

Barrio de las Letras · Universidad

La calle recibe el nombre de Diego Muñoz Torrero (1761-1829), sacerdote extremeño, rector de la Universidad de Salamanca y diputado por Extremadura en las Cortes de Cádiz. Fue el primer interviniente en la sesión inaugural del 24 de septiembre de 1810, donde propuso los principios de soberanía nacional, separación de poderes, libertad de imprenta y abolición de la Inquisición. Presidió la comisión redactora de la Constitución de 1812. Murió en prisión en Portugal en 1829, víctima de la represión absolutista. La calle se abrió en 1864, año en que sus restos fueron trasladados a Madrid.

La calle de Muñoz Torrero ocupa el solar del convento de San Basilio Magno, fundado en 1608 por el fraile Miguel de Pozo extramuros de Madrid, junto al arroyo Abroñigal. Las condiciones insalubres del emplazamiento forzaron el traslado al interior de la villa en 1611: el convento se instaló en la calle del Desengaño, que los madrileños empezaron a llamar también «de los Basilios», denominación popular que recoge el plano de Texeira de 1656. El Marqués de Leganés asumió el patronazgo del convento hacia 1647, y en 1654 el arquitecto Juan Ruiz acometió la reedificación de la iglesia, que llegó a albergar pinturas de Claudio Coello y José Donoso. La desamortización de Mendizábal (1836) extinguió la comunidad religiosa. El edificio pasó a usos militares y administrativos antes de ser demolido en 1850. En el solar se levantó brevemente el Teatro de los Basilios, rebautizado como Teatro Lope de Vega, que desapareció en 1864. Ese mismo año la compañía inmobiliaria La Peninsular construyó un grupo de casas de vecindad y abrió la vía con el nombre de Muñoz Torrero, coincidiendo con el traslado de los restos del diputado desde Portugal a Madrid, donde llegaron el 5 de mayo de 1864 y recibieron sepultura en el mausoleo colectivo del Cementerio de San Nicolás, bajo una estatua alegórica de la Libertad junto a Agustín de Argüelles, Juan Álvarez Mendizábal, Francisco Martínez de la Rosa y otros liberales. En 1912 ese mausoleo fue trasladado al Panteón de Hombres Ilustres. La calle discurre entre la calle de Valverde y la calle del Barco, en el barrio de Universidad (distrito Centro). Carece de tráfico rodado. Su trazado, corto e interior, es herencia directa de la parcelación que La Peninsular realizó sobre el antiguo huerto conventual.
En 1810, antes de partir hacia las Cortes de Cádiz, Muñoz Torrero donó a la milicia de su pueblo natal, Cabeza del Buey, una bandera rojigualda bordada por su hermana María Úrsula. Al caer el régimen constitucional en 1823, la monja exclaustrada Sor Isidora de San Joaquín ocultó la enseña en el convento de la Concepción de Cabeza del Buey para sustraerla a los absolutistas, que buscaban destruirla. En 1837, la bandera llegó al Congreso de los Diputados, donde fue exhibida desde la tribuna como símbolo de soberanía nacional. El opúsculo biográfico que Ángel Fernández de los Ríos publicó en 1864 incluye un facsímil de esa bandera.

Sus nombres

  • Calle de los Basilios (nombre popular)c. 1611 – siglo XVIII
  • Solar del convento de San Basilio / Teatro de los Basilios1836 – 1864
  • Calle de Muñoz Torrero1864 – actualidad
Personas Políticos y gobernantes origen disputado
Ver fuentes (10)

Cruces y bocacalles