Calle de San Onofre

Barrio de las Letras · Universidad

La calle toma el nombre de una ermita medieval dedicada a San Onofre, anacoreta egipcio del siglo IV. La devoción al santo se vincula a Francisco Ramírez de Madrid «El Artillero», secretario del rey Fernando y capitán de artillería de los Reyes Católicos, quien le atribuyó el éxito en la toma de Málaga (1487) y le consagró varias capillas. Pedro de Répide señala que la ermita ya estaba en ruinas bajo Carlos I, en la primera mitad del siglo XVI.

La calle mide poco más de sesenta metros y enlaza Fuencarral con Valverde, donde termina ante la fachada lateral del convento de las Mercedarias de don Juan de Alarcón, conocido popularmente como Las Alarconas, cuya iglesia barroca se concluyó en 1656. El nombre figura ya en el plano de Pedro Texeira de ese mismo año y, según las fuentes consultadas, la calle lo lleva desde tiempo inmemorial. En la zona existió en época medieval una ermita dedicada a San Onofre cuando el norte de la villa era aún terreno boscoso atravesado por arroyos. Pedro de Répide documenta que la ermita estaba en ruinas a mediados del siglo XVI, deteriorada durante los enfrentamientos entre las tropas de Pedro I el Cruel y las de Enrique de Trastamara en el siglo XIV. Ni Répide ni Peñasco y Cambronero registran un nombre anterior de la vía. San Onofre (Onuphrius) fue un anacoreta del siglo IV que pasó más de sesenta años en el desierto de la Tebaida egipcia; su festividad se celebra el 12 de junio. La devoción al santo en el entorno de esta calle se explica por la figura de Francisco Ramírez de Madrid «El Artillero»: tras la toma de Málaga en 1487, atribuyó al santo su éxito militar y construyó en Málaga una capilla que cedió a los trinitarios en 1494, y en Granada otra en la Cuesta de Gómerez. Algunas fuentes vinculan la ermita madrileña con Beatriz Galindo «La Latina», esposa de El Artillero, señalando que era devota de San Nuflo —⁠variante del nombre⁠— y que dio ese nombre a su segundo hijo; sin embargo, ninguna fuente primaria accesible atribuye la fundación de la ermita madrileña a ninguno de los dos de forma explícita y documentada. El número 4 de la calle conserva una placa del Ayuntamiento de Madrid, inaugurada el 18 de noviembre de 2009, que recuerda que Isaac Albéniz vivió allí entre 1873 y 1882, con sus padres Ángel Albéniz y Dolores Pascual y sus hermanas Enriqueta y Clementina, durante los años de formación en el Real Conservatorio de Música. El Horno de San Onofre, activo en la calle desde 1972 cuando Daniel Guerrero transformó la antigua confitería El Buen Gusto —⁠citada por Galdós en Fortunata y Jacinta⁠—⁠, es el establecimiento comercial que hoy da mayor visibilidad al nombre de la calle.
Isaac Albéniz vivió en el número 4 entre 1873 y 1882, años en que estudiaba en el Real Conservatorio de Música. El Ayuntamiento de Madrid instaló una placa conmemorativa en el edificio en 2009. En esos mismos años funcionaba en la calle la confitería El Buen Gusto, que Benito Pérez Galdós menciona en Fortunata y Jacinta.

Sus nombres

  • Calle de San OnofreAnterior a 1656 — actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles