Calle de Víctor Hugo

Barrio de Justicia

El nombre conmemora al escritor francés Víctor Hugo (Besançon, 1802 – París, 1885), que vivió en Madrid entre 1811 y 1812, cuando tenía nueve años, en el Palacio Masserano de la calle de la Reina. Ese vínculo infantil motivó la propuesta de renombramiento en 1902, con ocasión del centenario del poeta. La propuesta original apuntaba a la calle de la Reina, donde estuvo el palacio; la calle de San Jorge recibió finalmente el nombre como solución de compromiso.

La calle discurre desde la Gran Vía hasta la calle de las Infantas, en el barrio de Justicia (distrito Centro). Antes de la apertura de la Gran Vía, el tramo comenzaba en la calle del Caballero de Gracia y se llamaba calle de San Jorge. Dos tradiciones explican ese nombre anterior: una lo atribuye a una pintura con la imagen del santo que presidía una casa propiedad de la Orden de Montesa; la otra sostiene que Felipe IV ordenó el nombre en 1650 en memoria del monasterio de Alfama, destruido por los franceses durante su ocupación de Cataluña. Ambas tradiciones confluyen en el mismo referente —⁠la Orden de Montesa absorbió la Orden de San Jorge de Alfama en 1400⁠—⁠, lo que hace difícil separar una de otra. En 1902, al celebrarse el centenario del nacimiento de Víctor Hugo, intelectuales madrileños solicitaron que se dedicara la calle de la Reina al escritor francés. El Palacio Masserano, en esa calle, había sido requisado por José I Bonaparte como residencia del general Léopold Hugo, padre del poeta. Víctor Hugo llegó con su madre y sus dos hermanos en la primavera de 1811; él y su hermano Eugenio ingresaron como internos en el Colegio de San Antón de la calle de Hortaleza, un centro escolapio que los ocupantes franceses habían reconvertido en Colegio de Nobles. La familia residió en Madrid hasta mayo de 1813. El Palacio Masserano desapareció con las obras de apertura de la Gran Vía. La propuesta de 1902 encontró resistencias —⁠Pedro de Repide, que la recoge en Las calles de Madrid, alude a «ciertos recelos» sin precisarlos⁠— y el Ayuntamiento dedicó a Hugo la antigua calle de San Jorge como solución de compromiso. La calle de la Reina conservó su nombre. Entre las calles de la Reina y de las Infantas se levantaba el palacio del Marqués de la Vega de Armijo, residencia de Antonio de Aguilar y Correa (1824-1908), presidente del Consejo de Ministros en 1906. A su muerte, el edificio fue cedido a la Dirección General de Seguridad, que lo ocupó hasta el final de la Guerra Civil, cuando la DGS trasladó su sede al edificio de la Puerta del Sol.
En 1902 la petición para dedicar una calle a Víctor Hugo señalaba la calle de la Reina, donde había estado el Palacio Masserano. El Ayuntamiento no cambió ese nombre —⁠«ciertos recelos» lo impidieron, según Repide⁠— y compensó a los peticionarios con la vecina calle de San Jorge. El palacio que dio motivo a toda la iniciativa desapareció pocos años después, arrasado por las obras de la Gran Vía.

Sus nombres

  • Calle de San JorgeDocumentada al menos desde el siglo XVII; Felipe IV reafirmó el nombre en 1650 según una de las tradiciones
  • Calle de Víctor HugoDesde 1902
Personas Escritores y artistas origen confirmado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles