Plaza de Carlos Cambronero

Barrio de las Letras · Universidad

Homenaje póstumo del Ayuntamiento de Madrid a Carlos Cambronero y Martínez (1849-1913), historiador, archivero, bibliotecario y Cronista oficial de la Villa, autor junto a Hilario Peñasco del libro Las calles de Madrid (1889). La plaza tomó su nombre en 1914, al año de su muerte, sobre un solar que había formado parte del huerto del convento de San Plácido.

El espacio ocupa el ensanche formado en el cruce de la calle del Pez con la calle del Molino de Viento, en el barrio de Universidad (antiguo Maravillas), distrito Centro. El solar perteneció durante siglos al huerto del convento benedictino de San Plácido, fundado en 1623 en la calle del Pez. Cuando parte del conjunto conventual fue declarado ruinoso por el Ayuntamiento en 1908 y sucesivamente demolido, los terrenos liberados permitieron abrir este pequeño espacio público, de planta irregular y con un desnivel pronunciado hacia la calle del Molino de Viento. Carlos Cambronero y Martínez nació en Madrid el 20 de noviembre de 1849. Comenzó su carrera en el Ayuntamiento como inspector de estadística en 1875, pasó al Archivo de la Villa en 1883 y en 1898 asumió la dirección de la Biblioteca Municipal como sucesor directo de Ramón de Mesonero Romanos, cuyo trabajo continuó y amplió: durante su gestión reorganizó los fondos, abrió la biblioteca al público, redactó su reglamento y triplicó el número de piezas, incorporando más de cinco mil obras teatrales y tres mil partituras procedentes de los teatros de la Cruz y del Príncipe. El 15 de febrero de 1904 el consistorio le concedió el título honorario de Cronista de la Villa, cargo que conservó hasta su muerte. Como escritor publicó bajo los seudónimos Francisco López y López y Don Junípero en los principales periódicos y revistas de la época. Su obra más duradera, Las calles de Madrid. Noticias, tradiciones y curiosidades (1889), escrita junto a Hilario Peñasco de la Puente y publicada en el establecimiento tipográfico de Enrique Rubiños, recorre en más de quinientas páginas el origen de cada vía madrileña con rigor documental y honestidad sobre las lagunas. Pedro de Repide, que escribiría su propio repertorio callejero décadas después, reconoció la solidez del método de Peñasco y Cambronero frente a la tradición de inventar leyendas. En 1914, al año de la muerte de Cambronero, el Ayuntamiento dio su nombre a esta plaza modesta. La ironía geográfica tiene peso: el hombre que documentó con precisión los nombres de las calles de Madrid recibe homenaje en un rincón donde confluyen dos vías cuyo propio origen él había investigado, la del Pez y la del Molino de Viento.
Al publicar Isabel II, íntima (1908), Cambronero recibió el elogio de Benito Pérez Galdós, quien según los testimonios de la época lamentó no haber conocido antes el retrato que Cambronero trazaba de la reina. Que el cronista de las calles fuera también el biógrafo íntimo de Isabel II, y que ambas obras recibieran reconocimiento público en vida del autor, refuerza la singularidad de su figura en el Madrid de la Restauración.

Sus nombres

  • Sin denominación propia (parte del huerto del convento de San Plácido)Hasta c. 1910
  • Plaza de Carlos Cambronero1914 – actualidad
Personas Escritores y artistas origen disputado
Ver fuentes (10)

Cruces y bocacalles