Travesía de la Parada
Barrio de Universidad
El nombre proviene de una parada de aguas, pequeño embalse que retenía el caudal para mover un molino situado en la actual plaza de los Mostenses. La calle arranca de San Bernardo con un acusado desnivel que se salva mediante una escalinata. Antes de llamarse así llevó el nombre de Enhoramala vayas, uno de los tres topónimos más pintorescos que tuvo el callejero madrileño.
La Travesía de la Parada ocupa el espacio entre la calle de San Bernardo y la calle del Álamo, en el barrio de Universidad del distrito Centro. Su trazado corto y su escalinata la distinguen del resto del parcelario de la zona.
El nombre vigente desde 1835 alude a una infraestructura hidráulica: la parada de aguas que embalsaba el arroyo para alimentar el molino harinero que existió en el solar donde después se levantó el mercado de hierro de Los Mostenses. El vocablo «parada» en este contexto designa la presa o azud que frena y acumula el agua antes de derivarla al cárcavo del molino, uso técnico documentado en la terminología de los viajes de agua del Madrid de los siglos XVI y XVII. El nombre anterior, Enhoramala vayas, formaba un trío con las vecinas Aunque os pese y Sal si puedes, las tres surgidas del mismo litigio. Ramón Mesonero Romanos las citó en su obra El antiguo Madrid como las calles de «extraños títulos», atribuyendo su origen a «los reñidos pleitos y discordias ocasionadas entre los terratenientes para el rompimiento de dichas calles». El cronista Pedro de Répide recogió después la misma historia con más detalle, identificando como protagonistas a Francisco de Guzmán, Pedro Ruiz de Alarcón y Álvaro Díaz, compradores de las tierras que habían pertenecido a don García Barrionuevo de Peralta y que su descendiente Bernardino dividió entre ellos.
El punto de fricción fue la parada de aguas y el molino, enclave productivo de valor considerable. Guzmán propuso demoler el molino para poner fin al litigio; los otros dos respondieron enhoramala vayas, frase que quedó adherida a la vía. Guzmán replicó que lo derribaría aunque os pese, bautizando la calle inmediata. Al no poder acabar la demolición en un día, Guzmán pernoctó dentro del cerco; Alarcón y Díaz aprovecharon la oscuridad para prenderle fuego al cercado al grito de sal si puedes, y así quedó el nombre de la tercera vía. La leyenda presenta la secuencia de las tres frases como una conversación encadenada, lo que resulta inverosímil como hecho puntual pero apunta a un conflicto prolongado cuyo eco verbal quedó en la cartografía.
Aunque os pese pasó a llamarse Travesía de las Beatas antes de 1821. Sal si puedes sobrevivió hasta 1874, cuando la construcción del mercado de Los Mostenses la convirtió primero en Pretil Alto y luego la hizo desaparecer. La Travesía de la Parada es la única de las tres que conserva el tejido físico original, con su escalinata y su salida a San Bernardo.
El nuncio apostólico Pedro Gravina preguntó a un estudiante el nombre de la calle cuando pasaba por allí con su séquito. El estudiante respondió con total naturalidad «Enhoramala vayas», lo que provocó desconcierto entre los acompañantes del nuncio, que interpretaron la respuesta como un insulto dirigido a su eminencia.
Sus nombres
- Enhoramala vayassiglo XVII – 1835
- Travesía de la Parada1835 – actualidad
Ver fuentes (6)
- El antiguo Madrid (tomo II) — Mesonero Romanos, Ramón (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)
- Enhoramala vayas, Aunque os pese y Sal si puedes — Somos Madrid / elDiario.es
- ¿A qué parada se refiere? — Caminando por Madrid
- Madrid: sus viejas calles — Travesía de las Beatas (callesdemadrid.blogspot.com)
- Antigua calle de Enhoramala Vayas — EntredosAmores
- Historia Urbana de Madrid — Las Beatas y Antonio Grilo