Calle del Marqués de Leganés

Malasaña·Universidad

El nombre honra el título nobiliario del I marqués de Leganés, Diego Mexía Felípez de Guzmán (Madrid, 1582 - Milán, 1655), militar y político de Felipe IV que gobernó el ducado de Milán y presidió los consejos de Flandes e Italia. La rotulación de 1894 se explica no por el personaje en sí —⁠muerto casi dos siglos antes⁠— sino por el edificio colindante: el palacio de Altamira, cuyo propietario del siglo XVIII y XIX acumulaba entre sus títulos el de marqués de Leganés. La calle discurre precisamente por la fachada trasera de ese palacio, entre las calles de los Libreros y de San Bernardo.

La calle del Marqués de Leganés bordea una manzana del barrio de Universidad donde se alza el palacio de Altamira, que Ventura Rodríguez proyectó en 1772 con cuatro fachadas. Solo llegó a levantarse el ala que da a Flor Alta; el resto quedó en el papel. Antes de ese palacio, la manzana ya tenía dueño ilustre. Allí vivió en el siglo XVII Diego Mexía Felípez de Guzmán, primer marqués de Leganés y primo del conde-duque de Olivares. Su pasión fue la pintura: reunió más de mil trescientas obras, y Rubens lo tuvo por uno de los mayores entendidos del mundo. El título acabó recayendo en la casa de Altamira, propietaria del palacio. Cuando el Ayuntamiento ordenó el callejero en 1894, la calle recibió el nombre de ese título. Antes había respondido a uno más humilde, calle de Aguadores. Hoy el viejo palacio es sede del Instituto Europeo de Diseño.
Debajo del jardín de la casa de Alonso de Peralta, contador real de Felipe II en esta zona del Madrid del siglo XVI, existía una mina o galería subterránea. Según recogen Peñasco y Cambronero (1889), algunas noches se oían desde la calle gritos desgarradores que pusieron en alerta al vecindario. Se encargaron misas en el convento de San Bernardo, próximo a la calle. Un fraile declaró que el espíritu de doña Munia Ximénez —⁠recién fallecida⁠— se le había aparecido para revelar que su hija pequeña yacía en el fondo de la mina: la niña había acompañado a un tío suyo a buscar un tesoro escondido por don Gonzalo del Pico, comendador de Alcántara asesinado cerca de la puerta de Santo Domingo, y quedó atrapada cuando una sección de la galería se derrumbó. El cuerpo fue encontrado y enterrado junto a sus padres. Peñasco y Cambronero son la fuente directa; Pedro de Répide retoma el episodio en «Las calles de Madrid».

Sus nombres

  • Sin nombre registrado1656
  • Calle de la Cueva1769 - c. 1880
  • Calle de Aguadoresc. 1880 - 1894
  • Calle del Marqués de Leganés31 enero 1894 - actualidad
Personas Nobleza y realeza origen disputado
Ver fuentes (10)

Cruces y bocacalles