Plaza de Santo Domingo

Ópera·Palacio

El nombre procede del convento de dominicas fundado en 1218 por compañeros de Domingo de Guzmán, que generó la plazuela frente a su puerta. El topónimo se mantiene ininterrumpido desde al menos 1656, fecha del plano de Teixeira, donde aparece rotulado como «plazuela de santo Domingo». El propio convento se denominaba Santo Domingo el Real.

Dos frailes dominicos llegaron a Madrid en 1217 y pidieron al concejo un terreno donde asentarse. Se lo dieron extramuros, junto a la puerta de Valnadú, y al año siguiente el propio Domingo de Guzmán vino a ver el sitio y lo elevó a primer convento de monjas dominicas de España. De ese convento procede el nombre de la plaza de Santo Domingo. El convento engordó hasta cubrir una superficie enorme hasta la actual plaza de Isabel II. En su claustro descansaron los restos de Pedro I de Castilla y, por un tiempo, los del príncipe Carlos, hijo de Felipe II. Sorteó la desamortización por ser de monjas, pero la Revolución de 1868 cayó sobre él sin contemplaciones: expulsaron a las religiosas y en 1869 lo derribaron. Al abrir entonces la calle de Campomanes, la vieja plazuela creció hasta convertirse en una plaza amplia con jardín. Una remodelación en 2006-2007 dio la plaza peatonal de hoy, que según Répide está hecha de dos plazas unidas en escuadra.
La fuente que presidió la plaza durante más de dos siglos (1637-1865) estaba coronada por una Venus de mármol encargada al escultor Manuel Pereira hacia 1640. Según referencias de 1865, cuando el ayuntamiento la desmontó no la destruyó sino que «se trasladó al costado del convento de las monjas», aunque nunca llegó a reinstalarse. No consta qué fue de la escultura después.

Sus nombres

  • Plazuela de Santo DomingoAnterior a 1656
  • Plaza de Santo DomingoSiglo XIX (tras la demolición del convento en 1869)
Religión y devoción Conventos y fundadores origen disputado
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