Calle de las Veneras

San Martín·Sol

El nombre procede de las casas que D. Alonso Muriel y Valdivieso —⁠secretario de la cámara del príncipe Felipe desde 1592 y luego del despacho general de Felipe III⁠— poseía en esta vía junto a su esposa doña Catalina de Medina. Las fachadas estaban decoradas con escudillos de piedra en forma de vieira (venera), lo que llevó a llamar a las casas y después a la calle «de las Veneras». La denominación es anterior al plano de Texeira (1656), donde la calle ya existía en el arrabal entre el monasterio de Santo Domingo y San Martín.

Un tramo de apenas 87 metros que une la calle de las Conchas con la plaza de Santo Domingo, en el núcleo medieval que creció al norte del Madrid de los Austrias. La «venera» es la concha de la vieira, emblema de los peregrinos a Santiago. En el siglo XVI se tallaba en fachadas y escudos como marca de prestigio de la nobleza y los altos funcionarios de la corte. La vecina calle de las Conchas nació del mismo impulso. En la esquina con Preciados se levantaba la «casa de las Parrillas», que la reina Amalia, tercera esposa de Fernando VII, dejó al monasterio de El Escorial para pagar misas anuales.
En 1905, Rubén Darío residía en el entresuelo del número 4 —⁠un piso bajo y oscuro, según dejó escrito Juan Ramón Jiménez⁠— cuando compuso «Salutación del optimista», dictando los versos a un cesante mientras Jiménez presenciaba la escena. En 1964, el Ayuntamiento de Madrid colocó en esa fachada una placa de caliza blanca con texto de José García Nieto.

Sus nombres

  • Calle de las Venerasanterior a 1656
  • Calle del Embajador de Franciasiglo XVII (fecha exacta no documentada)
  • Calle de las Venerassiglo XIX–actualidad
Objetos Objetos origen disputado
Ver fuentes (8)