Costanilla de los Ángeles

Barrio de las Letras · Sol

La calle toma el nombre del Real Monasterio de Santa María de los Ángeles, convento de clarisas descalzas fundado en 1563–1564 por la noble portuguesa Leonor de Mascareñas —⁠aya de Felipe II⁠— en la parte alta de esta pendiente, junto al monasterio de Santo Domingo el Real. Demolido en 1838, el convento prestó su advocación tanto a la vía como a varias denominaciones anteriores (subida, bajada, calle de los Ángeles).

La Costanilla de los Ángeles sube desde la calle del Arenal, en su confluencia con la plaza de Isabel II, hasta la plaza de Santo Domingo; su desnivel le dio sucesivamente los nombres de «bajada» y «subida» antes de consolidarse como «costanilla». Durante más de dos siglos la presidió el Real Monasterio de Santa María de los Ángeles —⁠clarisas de la Observancia franciscana⁠—⁠, cuya iglesia no se consagró hasta 1586 por el obispo de Viseo. El convento acogió en junio de 1569 a Teresa de Jesús durante ocho días, camino de Pastrana, según refiere la propia santa en el capítulo 17 del Libro de las fundaciones; Leonor de Mascareñas, que vivía retirada en una ala del edificio, la había hospedado en ocasiones anteriores. Un incendio en 1617 destruyó celdas enteras; las monjas se refugiaron en el contiguo Santo Domingo derribando el muro medianero. La exclaustración de Mendizábal llevó a su demolición en 1838 para ampliar la plaza de Santo Domingo; las religiosas pasaron al convento de la Concepción Francisca de La Latina. En el número 1 estuvo el palacio de García de Barrionuevo y Peralta, consejero del Emperador y primer marqués de Cusano, que bajo Felipe III ocupó Pedro Manso, presidente del Consejo de Castilla: en esa misma casa Rodrigo Calderón, marqués de Sieteiglesias, hizo prender y matar al alguacil Agustín de Ávila, delito que figura entre los cargos de su proceso y ejecución en 1621. En el número 3 vivió el infante don Enrique de Borbón, duque de Sevilla, muerto de un pistoletazo en la frente el 12 de marzo de 1870 en el duelo de Carabanchel contra el duque de Montpensier; su cuerpo quedó en capilla ardiente en esa misma casa antes del traslado al cementerio de San Isidro.
Teresa de Jesús se alojó en el convento de los Ángeles en junio de 1569, camino de Pastrana, y lo refirió en su propio Libro de las fundaciones (cap. 17): «siempre me hacía mucha merced», escribe de Leonor de Mascareñas, que la había recibido en otras ocasiones anteriores.

Sus nombres

  • Bajada / Subida de los Ángelessiglo XVI – principios del XVII
  • Calle de los Ángelessiglo XVII – siglo XVIII
  • Costanilla de los Ángelessiglo XVIII – actualidad
Religión y devoción Conventos y fundadores origen disputado
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