Calle de Campomanes

Barrio de Palacio

La calle toma el nombre de Pedro Rodríguez de Campomanes y Pérez, primer conde de Campomanes (1723-1803), fiscal del Consejo de Castilla bajo Carlos III y figura central de la Ilustración española. La vía se abrió hacia 1868-1869 en el solar dejado por el derribo del convento de Santo Domingo el Real, y los servicios municipales se establecieron en 1872.

La calle une la plaza de Isabel II con la cuesta de Santo Domingo, en el barrio de Palacio del distrito Centro. Su trazado es curvilíneo, herencia directa del perímetro del convento de dominicas de Santo Domingo el Real, uno de los cenobios medievales más antiguos de Madrid: fue fundado en el siglo XIII y albergó sepulturas regias —⁠entre ellas la de Pedro I de Castilla y la de Constanza de Castilla⁠—⁠. La iglesia conventual cayó en 1869, siendo alcalde Nicolás Rivero, para dar amplitud a la plaza y abrir nuevas vías; en ese solar surgió la calle. El nombre honra a Pedro Rodríguez de Campomanes, nacido el 1 de julio de 1723 en Santa Eulalia de Sorriba (Tineo, Asturias) y muerto en Madrid el 3 de febrero de 1803. Huérfano de padre a los siete años, lo educó un tío canónigo en Santillana del Mar: a los quince ya traducía a Justiniano y Ovidio, y al griego y al árabe añadió francés e italiano. En 1742 llegó a Madrid como pasante del abogado Juan José Ortiz; en 1745 ya era abogado de los Reales Consejos. Su primera obra —⁠las *Disertaciones históricas del orden y caballería de los Templarios*, 1747⁠— le abrió la Real Academia de la Historia, de la que llegaría a ser director durante tres décadas. Con Carlos III obtuvo los cargos decisivos: en 1755 dirigió el ramo de Correos; en 1762 fue nombrado fiscal del Consejo de Castilla; en 1786, gobernador del mismo. Desde esa posición impulsó la liberalización del comercio de granos, la supresión de los privilegios de la Mesta, la colonización de Sierra Morena, la fundación de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País (1775) y la extensión de las Sociedades Económicas por toda la monarquía. Su *Dictamen fiscal* de 1767 sirvió de instrumento jurídico para la expulsión de los jesuitas. En 1780 Carlos III le concedió el título de conde. Presidió las Cortes en 1789. Con Carlos IV perdió influencia y fue separado de sus cargos en 1791, aunque conservó títulos y pensión hasta su muerte. En la calle que lleva su nombre confluyeron, con el tiempo, inquilinos que definen la voz política de la Restauración: en el número 3 tuvo sede el Centro de Acción Nobiliaria; en el 5, el diario *La Unión Católica*; en el 6, la Unión Ciudadana, milicia antirrevolucionaria. El número 8 albergó el taller de encuadernación de Luis Calleja, hermano del editor Saturnino Calleja, que allí fabricaba los libros de mayor lujo de la editorial. En 1982 la calle recibió el primer aparcamiento de bicicletas planificado por el Ayuntamiento de Madrid.
Giacomo Casanova, invitado a comer por el embajador veneciano Mocenigo junto a Campomanes y el pintor Mengs, lo retrató así en sus memorias: «era un hombrecito pequeño, moreno, de una no equívoca fealdad; pero se sentían tentados a hallarle guapo oyéndole hablar: su elocuencia, viva e impetuosa, estaba llena de autoridad y seducción».

Sus nombres

  • Solar del convento de Santo Domingo el RealSiglo XIII – 1869
  • Calle de CampomanesDesde c. 1868-1869
Personas Políticos y gobernantes origen disputado
Ver fuentes (10)