Calle de la Bola

Barrio de Palacio

El nombre procede de una esfera de granito que hacía las funciones de guardacantón en una de las esquinas de la calle, protegiendo el ángulo del edificio del rozamiento de los carruajes. Esta es la explicación que recogen el plano de Espinosa de los Monteros (1769) —⁠primera fuente cartográfica que registra el nombre⁠— y, más tarde, Pedro de Répide en Las calles de Madrid. Una versión alternativa, que el propio Répide menciona sin aval documental, atribuye el nombre a un juego de bolos que existió en la calle, señalizado con una bola colgada a su entrada.

La calle va de la plaza de la Encarnación a la calle de Torija, en el barrio de Palacio (distrito Centro, código postal 28013). Su recorrido es corto y en leve pendiente, y discurre paralela a la fachada norte del Monasterio de la Encarnación, fundado por la reina Margarita de Austria en tiempos de Felipe III. En el plano de Pedro Texeira (1656) la calle figura como calle de la Encarnación, denominación que tomó del convento al que servía de acceso desde la plaza de Santo Domingo. Entre 1656 y 1769 el nombre popular de la Bola desplazó al oficial: en el plano de Antonio Espinosa de los Monteros (1769) ya aparece rotulada con su denominación actual. El cambio no fue administrativo sino consuetudinario, impuesto por el elemento físico más llamativo del tramo: una bola de granito empotrada en la esquina de uno de sus edificios. Durante el Sexenio Democrático (1868-1874) el Ayuntamiento rebautizó la calle como calle del General Malcampo, en honor al marino José Malcampo y Monge (1828-1880), marqués de San Rafael, que participó en la Revolución de Septiembre de 1868 y presidió el Consejo de Ministros durante el reinado de Amadeo I entre octubre y diciembre de 1871. El nombre oficial de Malcampo no arraigó y la calle recuperó el de la Bola al término del periodo revolucionario. La arquitectura del entorno refleja la proximidad al Alcázar. En el número 2 (manzana 409) estuvo la casa del secretario real Juan de Cirica, que en 1612 obtuvo del rey privilegio de exención de aposento; el edificio, de traza atribuida a Gómez de Mora, fue adquirido por el Estado en 1980 y alberga hoy la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Comunidad de Madrid. El número 9, construido en 1923 para el marqués de Rivadulla, conserva un vaciado en yeso del Laocoonte considerado de los más cuidados de los existentes. En el número 5 opera la taberna La Bola, establecida en 1802 como botillería y transformada en casa de comidas en 1870 por Cándida Santos, asturiana, cuya familia —⁠los Verdasco⁠— la gestiona en cuarta generación. La especialidad es el cocido madrileño en puchero individual sobre carbón de encina. En esta calle se imprimieron los facsímiles con que se proclamó la huelga revolucionaria de agosto de 1917, aunque la fuente que lo documenta no precisa el número exacto del inmueble.
Según Pedro de Répide, en la calle hubo un juego de bolos cuya entrada señalaba una bola colgada. Durante un fuerte viento —⁠en algunas versiones un huracán⁠— la bola se desprendió, voló hasta el Alcázar y rompió los cristales de la habitación del príncipe don Baltasar Carlos. Répide recoge la historia sin fecha ni documento que la respalde; otros cronistas señalan que las fechas no cuadran con la vida del príncipe (1629-1646) y la consolidación del nombre en el siglo XVIII.

Sus nombres

  • Calle de la Encarnaciónsiglo XVII — c. 1769
  • Calle de la Bolac. 1769 — 1868
  • Calle del General Malcampo1868 — c. 1874
  • Calle de la Bolac. 1874 — actualidad
Objetos Objetos origen disputado
Ver fuentes (10)