Plaza de la Encarnación
La plaza toma el nombre del Real Monasterio de la Encarnación, convento de agustinas recoletas cuya fachada abre directamente a ella. El monasterio fue fundado en 1611 por Felipe III y su esposa Margarita de Austria sobre las casas que los marqueses de Pozas tenían en ese solar, adquiridas por la Corona por su proximidad al Alcázar. La advocación de la Encarnación alude al misterio teológico de la Anunciación: la fachada del convento lleva en relieve la escena de la Anunciación, y el retablo mayor contiene la versión pintada por Vicente Carducho del mismo misterio. El nombre del monasterio se trasladó sin solución de continuidad al espacio urbano que lo precede.
Antes de 1611 había aquí casas del marqués de las Pozas. Felipe III las compró para levantar, junto al Alcázar, un convento de clausura que la reina Margarita de Austria había prometido fundar si se expulsaba a los moriscos. Cumplida la promesa, la primera piedra se colocó en junio de 1611, pero Margarita murió pocos meses después, de parto, sin llegar a verlo. Su marido terminó la obra en su memoria y los madrileños bautizaron el conjunto como «Las Margaritas».
Un pasadizo cubierto unía el palacio con la iglesia para que los reyes oyeran misa sin pisar la calle; José I lo mandó demoler al reordenar la Plaza de Oriente. La desamortización expulsó a las religiosas en 1842 y la corte isabelina salvó el edificio de la piqueta. Desde 1965 parte del monasterio abre como museo.
En 1966 llegó a la plaza la estatua de bronce de Lope de Vega, que había vivido sus últimos años en el barrio de al lado.
En el relicario del monasterio se conserva una ampolla con sangre de San Pantaleón, mártir del siglo IV, donada en el XVII por Juan de Zúñiga, virrey de Nápoles, cuando su hija entró como novicia en el convento. La sangre permanece sólida y parduzca durante todo el año; cada 27 de julio, festividad del santo, se licúa y adquiere color rojo vivo. El fenómeno se produce simultáneamente en otra ampolla guardada en Ravello (Italia). Una investigación inquisitorial ordenada en 1724 y cerrada en 1730 recabó testimonio de médicos de la corte durante siete años consecutivos y declaró el hecho auténtico. La tradición popular añade que los años en que la sangre no se licuó —1914, 1936 y 1939— precedieron o coincidieron con grandes catástrofes.
Sus nombres
- Casas del marqués de las PozasAnterior a 1610
- Plazuela / entorno de la Encarnación (en construcción)1611–1616
- Plazuela de la EncarnaciónSiglo XVII – siglo XIX
- Plaza de la EncarnaciónSiglo XIX – actualidad
Ver fuentes (10)
- Peñasco de la Puente, H. y Cambronero, C. — Las calles de Madrid (1889)
- Madrid: sus viejas calles — Encarnación (Plaza de la), blog basado en Répide
- Madrid: sus viejas calles — Encarnación (Calle de la), blog basado en Répide y Peñasco
- Real Monasterio de la Encarnación — Patrimonio y Paisaje Urbano, Ayuntamiento de Madrid
- Real Monasterio de la Encarnación — Wikipedia
- Contexto histórico — Real Convento de la Encarnación (InSpain)
- El milagro de la sangre de San Pantaleón — De Rebus Matritensis (vramon1958)
- La sangre de San Pantaleón — Madrid en Ruta
- Plano de Teixeira (1656) — Geoportal del Ayuntamiento de Madrid
- Estatua de Lope de Vega — Patrimonio y Paisaje Urbano, Ayuntamiento de Madrid