Calle de Torija

Barrio de Palacio

El nombre viene del alarife y tratadista Juan de Torija (Madrid, 14 de julio de 1624 — 29 de agosto de 1666), que residió en esta calle. Torija fue aparejador mayor del Buen Retiro desde 1652, alarife de la Villa desde 1653 y autor de dos tratados publicados en 1661: el Breve tratado de todo género de bóvedas y el Tratado breve sobre las ordenanzas de la Villa de Madrid y policía della. La calle adopta su nombre por este vecindario documentado, no por la villa alcarreña de Torija (Guadalajara), con la que no tiene relación.

La calle discurre en sentido norte-sur entre la plaza de la Marina Española y la plaza de Santo Domingo, en el barrio de Palacio, distrito Centro. Tiene su perfil institucional más antiguo en los siglos XVII y XVIII: su lado oriental fue durante décadas el frente trasero del complejo del Monasterio de Santo Domingo el Real, fundado en el siglo XIII y demolido en 1869 para regularizar el trazado urbano. El hito que más la define desde el siglo XVIII es el edificio que hoy ocupa el convento e iglesia de las Madres Reparadoras (Torija, 14), construido como sede del Consejo Supremo de la Santa y General Inquisición. El proyecto lo inició Ventura Rodríguez hacia 1782, pero su coste y la premura del tribunal lo redujeron al encargo a Mateo Guill, discípulo de Rodríguez, quien ejecutó solo la fachada a la calle de Torija manteniendo el caserón del XVII en el resto. El edificio incorporó la inscripción «Exurge Domine et judica causam tuam» sobre el portal principal. El Consejo funcionó allí desde 1780 hasta la abolición definitiva de la Inquisición en 1820. El inmueble pasó luego al Ministerio de Fomento, que lo ocupó hasta 1849, y después sirvió de hotel inglés e imprenta antes de que las Reparadoras lo adquirieran en 1894 y añadieran la iglesia neorrománica de planta de cruz latina sobre la fachada a la calle de Fomento, obra de Juan Bautista Lázaro de Diego (1897-1901). En el número 7 se levanta un palacio del siglo XVII que desde 1970 alberga el tablao Café de Chinitas, nombre tomado del célebre establecimiento malagueño que García Lorca inmortalizó en su canción de 1931. En el extremo septentrional, la calle desemboca frente al Palacio del Senado, instalado desde 1835 en el antiguo Colegio agustino de Doña María de Aragón (fundado en 1590). El azulejo callejero diseñado por Alfredo Ruiz de Luna para el nomenclátor cerámico del centro histórico representa un compás de arquitecto, símbolo del oficio de Torija. Un visitante del siglo XXI puede recorrerla en menos de tres minutos, pero en ese trayecto concentra vestigios de tres instituciones que marcaron la Madrid moderna: el Santo Oficio, el Senado constitucional y el convento de clausura.
El azulejo callejero del nomenclátor cerámico del centro histórico de Madrid, obra del ceramista Alfredo Ruiz de Luna entre 1991 y 2003, muestra un compás de arquitecto como imagen identificadora de la calle. Un blogger madrileño publicó en 2012 que al verlo por primera vez lo interpretó como un símbolo masónico, hasta que comprobó que Juan de Torija era arquitecto y el compás es simplemente el instrumento de su oficio. El malentendido circuló en foros durante años antes de que se aclarara la procedencia del motivo.

Sus nombres

  • Sin nombre documentado / trazado sin designarAnterior a la segunda mitad del siglo XVII
  • Calle de TorijaSegunda mitad del siglo XVII — actualidad
  • [«Calle del Inquisidor General» — denominación no acreditada]Siglo XVIII (atribución en fuentes divulgativas, no verificada)
Personas Arquitectos origen disputado
Ver fuentes (10)