Calle del Reloj

Barrio de Palacio

El nombre deriva de un reloj de sol que presidía la fachada de las casas de doña María de Córdoba y Aragón, dama de la reina Ana de Austria (cuarta esposa de Felipe II) y aya de la infanta Isabel Clara Eugenia. En 1590 esas casas pasaron a los agustinos calzados para establecer su colegio, pero el rótulo de la calle quedó fijado por aquel instrumento horario.

La calle discurre en el distrito Centro, entre la plaza de la Marina Española y la calle del Río, en el antiguo barrio de Palacio, muy próxima al solar donde se levantó el Alcázar. Su escasa longitud contrasta con la densidad de historia que acumula en apenas dos manzanas. El origen del nombre se remonta a las casas que doña María de Córdoba y Aragón (h. 1539-1593) poseía en este tramo. En la fachada de esas casas lucía un reloj de sol que dio denominación al viario antes incluso de que la señora cediera los inmuebles a los religiosos. El 3 de abril de 1590 entraron los primeros agustinos calzados en las casas de la Calle del Reloj —⁠local provisional que pronto resultó insuficiente⁠— y el 20 de enero de 1591 Felipe II donó terrenos adyacentes donde se construyó la iglesia y el cuerpo principal del colegio, conocido desde entonces como Colegio de la Encarnación o Colegio de Doña María de Aragón. Juan de Villanueva reformó el conjunto en 1781. Para el retablo mayor de la iglesia se encargó a El Greco un ciclo de siete pinturas, terminado hacia 1600. Mesonero Romanos, en El antiguo Madrid, apuntó que la calle del Reloj «corría a su costado» del convento y «avanzaba en los siglos anteriores hasta la de Torrija», dato que indica una traza más larga de la actual antes de que los sucesivos parcelamientos la recortaran. Al extremo de esa calle de Torrija se levantó entre 1782 y 1796, por Ventura Rodríguez y Mateo Guill, el edificio del Consejo Supremo de la Inquisición, cuya portada exhibía el lema «Exurge, Domine, et judica causam tuam». El Consejo ocupó el inmueble entre 1780 y 1820; después fue Ministerio de Fomento, hotel inglés e imprenta, hasta que desde 1897 lo habitan las Madres Reparadoras. Tras la desamortización de Mendizábal, los frailes fueron expulsados del colegio el 17 de enero de 1836. Ya desde 1814 la iglesia del convento funcionaba como cámara de las Cortes trasladadas desde Cádiz, y en 1836 el conjunto se transformó en Palacio del Senado, función que conserva. En el número 9 de esta calle vivió Francisco de Goya con Josefa Bayeu desde que llegaron a Madrid el 3 de enero de 1775 para trabajar en la Real Fábrica de Tapices. La casa colindante, el número 7, era propiedad de Francisco Bayeu, cuñado del pintor. El 15 de diciembre de 1775 nació allí Eusebio Ramón, segundo hijo de Goya (el primero, Antonio, había nacido en Zaragoza en 1774). La familia se trasladó a la calle del Espejo en 1777. La Travesía del Reloj, apéndice de esta calle hasta la de Fomento, se llamó antes calle del Limón Baja, conocida popularmente como del Limoncillo. En 1835 adoptó el rótulo de la calle matriz. En el número 1 de esa travesía nació el 17 de marzo de 1805 Manuel García, barítono, pedagogo vocal e inventor del laringoscopio (1854). Una lápida obra del escultor Rafael Vela del Castillo se colocó el 13 de abril de 1924 en la esquina con la calle de Fomento; en 1955 la Sociedad Española de Otorrinolaringología añadió una cartela por el centenario del instrumento.
Goya llegó a Madrid el 3 de enero de 1775 y se instaló directamente en el número 9 de esta calle, en casa de su cuñado Francisco Bayeu. Once meses después, el 15 de diciembre, nació en ese mismo piso Eusebio Ramón, su segundo hijo. Goya tenía entonces 28 años, llevaba casado menos de dos y todavía no era nadie: pintaba cartones para tapices por encargo. En la calle del Reloj transcurrieron sus dos primeros años madrileños.

Sus nombres

  • Calle del RelojSiglo XVI (documentada antes de 1590)
  • Travesía del Reloj (antes calle del Limón Baja / del Limoncillo)Hasta 1835
  • Calle del Reloj (nombre actual)Siglo XVI — presente
Objetos Objetos origen disputado
Ver fuentes (9)