Calle del Divino Pastor

Barrio de Universidad

El nombre procede de la imagen del Niño Jesús con un cordero al hombro que presidía la entrada de la quinta de Fernando Carrillo, magistrado y presidente del Consejo de Indias bajo Felipe III, cuya propiedad se conocía como Quinta del Divino Pastor.

La quinta de Fernando Carrillo Muñiz de Godoy y Valenzuela ocupaba una franja considerable al norte del Madrid del siglo XVII, entre las actuales calles de Fuencarral, Velarde y Ruiz. Carrillo, cordobés de origen, sirvió como consejero de Hacienda y presidente del Consejo de Indias bajo Felipe III; murió en Madrid el 3 de abril de 1622. En la entrada de su finca había una imagen iluminada por dos faroles pequeños que representaba a Jesús cargando un cordero, de ahí el nombre popular de Quinta del Divino Pastor. Según la tradición recogida por Peñasco y Cambronero (1889), la propiedad fue incendiada por enemigos del magistrado; sobre sus ruinas se formaron corrales que conservaron el topónimo. En el plano de Teixeira de 1656 la calle aparece como un callejón sin salida y sin rotular, aunque el Libro de las casas y calles de Madrid resultante de las visitas iniciadas en diciembre de 1625 ya registra el nombre. El cambio urbano decisivo llegó en 1690, cuando la cerca de Felipe IV se desplazó hasta la actual calle de Carranza para incorporar al recinto urbano el palacio de Monteleón: el camino que corría al pie de la antigua quinta quedó abierto como vía pública y tomó formalmente el nombre de Divino Pastor, aunque solo llegaba hasta la calle de San Andrés. La demolición del Cuartel de Artillería de Monteleón en 1869 permitió prolongar la calle hasta San Bernardo, completando el trazado que hoy conserva. En septiembre de 1936 el gobierno republicano rebautizó la calle con el nombre del periodista socialista Javier Bueno Bueno (Madrid, 1891 - Madrid, 26 de septiembre de 1939), nacido en la cercana calle de Fuencarral, director del diario asturiano Avance y presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid hasta la caída de la ciudad. Fusilado en 1939 por tribunal militar, la calle recuperó su nombre histórico al término de la guerra. Los edificios conservados son mayormente de finales del siglo XIX; en la esquina con Fuencarral se levanta el Colegio de María Inmaculada, construido en 1898 sobre dos antiguos palacios, con una iglesia neogótica erigida entre 1910 y 1915.
La leyenda recogida por Peñasco y Cambronero atribuye al resplandor de los faroles de la imagen la salvación de una joven, hija del pintor Gregorio Ferro, que había acudido a la quinta con intención de arrojarse al pozo. La visión de la imagen iluminada la habría disuadido y reconciliado con su padre. El problema es cronológico: Ferro nació en 1742 y la quinta de Carrillo fue incendiada más de un siglo antes, en la primera mitad del XVII. Los propios cronistas que transmiten la historia advierten la contradicción sin resolverla.

Sus nombres

  • Quinta del Divino Pastor / callejón sin nombreAntes de 1625
  • Calle del Divino Pastor (primer tramo)1690 – 1869
  • Calle del Divino Pastor (trazado completo)1869 – septiembre 1936
  • Calle de Javier BuenoSeptiembre 1936 – 1939
  • Calle del Divino Pastor1939 – actualidad
Religión y devoción Cristo, cruces e imágenes origen disputado
Ver fuentes (9)