barrio de Castillejos

Castillejos

Los Castillejos eran unas alturas en la zona de Ceuta donde el ejército español venció a los marroquíes en la Guerra de África. Prim mandaba allí la división de reserva y salió de la jornada convertido en héroe y en marqués de Castillejos. El barrio, que en sus inicios pertenecía a Chamartín de la Rosa y pasó a Tetuán en 1948, heredó el nombre del título, no del lugar africano directamente.

Esto era campo al norte de Madrid, terreno de Chamartín de la Rosa que se fue urbanizando ya entrado el siglo XX, con parcelas en manos de particulares: lo dice una calle como la de Ulpiana Benito, dueña del suelo por donde se trazó la vía hacia 1931, o la de Amalia, de la que solo quedó el nombre de pila. Cuando se rotularon las calles, el barrio se repartió en grupos temáticos, una costumbre del callejero madrileño. Por un lado, provincias y ciudades de España: Huesca, Lérida —⁠la Ilerda romana junto al Segre⁠—⁠, Orense a orillas del Miño, Oñate, la villa guipuzcoana, y Bustarviejo, pueblo de la sierra cuyo nombre significa establo de bueyes. Por otro lado, las flores y los árboles, que llenan un rincón entero. El Azahar, la flor del naranjo, palabra que llegó del árabe; las Balsaminas, el Pensamiento, la Rosa de Silva que ya nadie sabe a qué rosal aludía; y los troncos: el Limonero, el Roble, el Lino con su flor azul, la Sófora, ese árbol de flor crema traído de China que tanto se plantó en las aceras de Madrid. El resto son personas. Militares de las guerras de Marruecos, como el general Margallo, muerto en 1893 en un fuerte de Melilla durante la campaña que tomó su apellido, o Lazaga, que mandaba un crucero en el desastre de Santiago de Cuba en 1898. Y luego una mezcla que da el tono del barrio: escritores como Estébanez Calderón, el costumbrista andaluz apodado «El Solitario», o el poeta catalán Joan Maragall; pintores como Juan Gris, madrileño y cubista; políticos enfrentados que aquí comparten plano, el socialista Julián Besteiro, que presidió las Cortes de la República y murió en una cárcel franquista, y monjas como Sor Ángela de la Cruz o la jovencísima Teresita González Quevedo, muerta a los diecinueve. En lo alto del barrio, el paseo de la Castellana sube hacia la plaza de Cuzco, la antigua capital de los incas, y la avenida de Brasil. De aquella batalla en los cerros de Ceuta no queda aquí ni una cuesta: el suelo es plano y las calles, rectas.

Calles

Todas las calles del barrio de Castillejos.