Calle de San Felipe
Honra a un San Felipe sin que la documentación municipal precise cuál ni el motivo de la dedicatoria en Castillejos.
El rótulo invoca a un San Felipe, pero la documentación municipal no aclara cuál de ellos ni por qué se le dedicó esta vía de Castillejos. El nombre, escueto, sin más apellido, apunta al apóstol Felipe antes que a otros homónimos.
Aquel Felipe venía de Betsaida, a orillas del lago de Galilea, y figura entre los Doce que siguieron a Jesús. La tradición lo lleva a predicar por Asia Menor y lo hace morir en Hierápolis, colgado cabeza abajo con garfios en los talones. Sus restos se veneran en Roma, en la basílica de los Santos Apóstoles. En 2011 un equipo de arqueólogos italianos anunció haber dado con su tumba bajo las ruinas de Hierápolis, junto a las terrazas blancas de Pamukkale.
Conviene no confundirlo con San Felipe Neri, el florentino del siglo XVI llamado el Apóstol de Roma, fundador del Oratorio y patrono de educadores y humoristas. La calle no lleva ese apellido, y nada en el callejero permite atribuírselo con seguridad.
La vía pertenece a una zona de Tetuán nacida de un campamento militar y crecida sin trazado previo, donde abundan los nombres de santos cosidos a la trama del barrio. Un tramo corto que cruza la calle de San Germán camino de la plaza de Ángel Carbajo.