Calle de Sófora
La calle toma su nombre de la sófora, árbol ornamental de flor crema originario de China muy plantado en las aceras madrileñas.
La sófora —Styphnolobium japonicum, antes Sophora japonica— llegó a Europa a mediados del siglo XVIII desde China, a partir de las semillas que un misionero jesuita hizo llegar a los jardines botánicos del continente. Florece a finales del verano, cuando casi todos los demás árboles ya han perdido la flor, y se cubre de racimos de un blanco cremoso que tapizan la acera al caer. Su madera es dura y duradera una vez seca.
La propia palabra arrastra un origen discutido. Para el latín científico sophora se ha propuesto una raíz árabe, ṣufayrā', «amarillita», por el tono pajizo de las flores de otra especie del mismo grupo.
El emplazamiento no es casual. Castillejos es el barrio más arbolado del distrito, con más de dos mil árboles en sus calles, y la sófora figura entre sus especies más plantadas. A pocos pasos, en la calle de Olite, vive un ejemplar tan solitario que los vecinos lo bautizaron Salustiano, el único árbol de su tramo.
En agosto, cuando la acera de la calle de Sófora se cubre de pétalos color marfil, el nombre se explica solo.