Calle Lino
Lleva el nombre del lino, la planta herbácea de flor azul con la que se hila la fibra textil más antigua que cultivó la humanidad.
El lino es una hierba de tallo recto y hueco que florece en azul pálido y guarda en sus tallos la fibra con la que el ser humano teje desde hace milenios. De sus semillas, la linaza, sale el aceite; de sus fibras, la tela fresca que viste los veranos y que llenó las casas mucho antes que el algodón. Egipcios y astures lo trabajaron, y durante el siglo XVIII fue el segundo tejido de Europa, por detrás de la lana.
La calle pertenece a un vecindario de Tetuán sembrado de nombres de plantas y flores: Margaritas, Magnolia, Miosotis, Cantueso. Casi todos aterrizaron en el callejero a mediados del siglo XX, cuando Madrid absorbió Chamartín de la Rosa y los pueblos de su contorno y hubo que deshacer el lío de calles repetidas; el botánico sirvió de cantera limpia y abundante de nombres nuevos. Dentro de ese repertorio vegetal, el lino encaja sin esfuerzo, aunque no se ha conservado constancia de por qué se eligió esta planta y no otra para este tramo concreto.
Hoy es una vía corta y residencial de Castillejos, de aceras a ambos lados, que enlaza la calle de la Infanta Mercedes con la del Naranjo, otro nombre del mismo huerto de papel.