Calle del Limonero

Castillejos

Toma su nombre del limonero, el árbol cítrico, dentro de una tanda de nombres vegetales que recibió este rincón de Tetuán.

El nombre evoca al limonero, el cítrico de hoja perenne y fruto ácido que perfuma los patios y huertas del Mediterráneo. Pertenece a una pequeña familia de calles de árboles y plantas que se trazó por esta zona del barrio de Castillejos, donde el callejero prefirió la botánica a los santos y los generales. Antes esta vía se llamó calle de Castillejos, el mismo topónimo que da nombre a todo el barrio. El cambio llegó en 1948, cuando Madrid absorbió Tetuán de las Victorias —⁠hasta entonces un arrabal de Chamartín de la Rosa⁠— y se encontró con calles duplicadas a un lado y otro de Bravo Murillo. Para deshacer el lío, la de aquí pasó a ser del Limonero. Por qué se eligió justo ese árbol, y no otro, no ha quedado documentado. Queda una paradoja curiosa: el barrio de Castillejos ya no conserva ninguna calle con su nombre, mientras que sí lo hace el vecino de Bellas Vistas. La del Limonero es hoy una callecita estrecha, de apenas cinco metros de ancho, que corre paralela a Bravo Murillo entre Oñate y General Margallo. Hace un siglo, sin embargo, estaba en pleno corazón de aquel Tetuán que empezaba a plantar cara al núcleo de Chamartín.
Naturaleza Naturaleza origen desconocido