Calle de Amalia

Castillejos

Lleva el nombre de pila de una mujer vinculada al barrio cuando se trazó la calle, sin que haya quedado constancia de quién fue.

Un nombre de mujer a secas, sin apellido ni título, rotula esta vía corta de Castillejos. Ningún registro municipal conserva quién fue aquella Amalia. El vacío encaja con la historia del barrio. Castillejos creció a finales del XIX y comienzos del XX sobre antiguos terrenos de dehesa, con casas levantadas deprisa por gente trabajadora antes de que llegara el plano ordenado. En aquel Tetuán de calles improvisadas, lo habitual era bautizar la vía con el nombre de la propietaria del suelo por donde se abría, o de la mujer que construía la primera casa. Por eso el distrito acumula calles de nombre femenino y poco más: Andrea Puech recuerda a la dueña de la primera vivienda que se alzó en ella. Amalia pudo ser una de esas vecinas o propietarias cuyo nombre quedó pegado al callejón y luego se oficializó sin más. Es una hipótesis, no un dato: el motivo exacto no está documentado, y poner apellido o biografía a esta Amalia sería inventarla. Queda la placa escueta, cinco letras, y un nombre del que ya no se conserva memoria.
Personas Otras personas origen desconocido