Calle de Rosa de Silva
Nombre de flor sin motivo documentado: alude a una rosa, pero no consta a qué rosal o persona se refería.
El nombre apunta a una flor. En el callejero la calle de Rosa de Silva figura siempre con esa grafía, y la palabra final desconcierta a quien la pronuncia por primera vez, porque parece un apellido y a la vez un cultivo de jardín.
El porqué del nombre no consta. No hay una persona llamada así vinculada al barrio ni una variedad de rosal registrada con esa denominación. El topónimo permanece sin documentar.
Cabe una lectura por la propia palabra. Silva es voz latina para el bosque y el zarzal, la misma raíz de donde viene «selva»; una «rosa de silva» nombraría así la rosa que crece silvestre entre las zarzas, el escaramujo de los setos. Esa rosa montés, espinosa y de pétalos pálidos, da el fruto rojo que en los pueblos se aprovechaba para mermeladas e infusiones.
La calle pertenece a Castillejos, un barrio del distrito de Tetuán que creció al norte de Cuatro Caminos cuando aquellos descampados se llenaron de manzanas nuevas. Hoy domina la oficina más que el jardín, y del rosal que tal vez inspiró la placa solo queda el nombre en el rótulo.