Calle de Sor Ángela de la Cruz
Honra a Ángela Guerrero González, la monja sevillana que fundó las Hermanas de la Cruz para servir a pobres y enfermos.
Detrás del nombre hay una zapatera de Sevilla. Ángela Guerrero González (1846-1932) entró de aprendiza en un taller de calzado hacia los doce años y allí siguió hasta cerca de los treinta. Dos conventos la rechazaron por su salud frágil, así que decidió ser «monja en el mundo»: hizo los votos por su cuenta y, en 1875, fundó la Compañía de las Hermanas de la Cruz, dedicada a velar a enfermos y ancianos sin familia en sus propias casas, de noche y sin cobrar. Pasó a la historia como Sor Ángela de la Cruz, la madre de los pobres.
El Ayuntamiento dio de alta la calle el 8 de junio de 1960. Para entonces Sor Ángela aún no era santa: Juan Pablo II la beatificó en Sevilla en 1982 y la canonizó en 2003, de modo que durante décadas el rótulo se adelantó a Roma.
La calle de Sor Ángela de la Cruz que se cruza hoy tiene poco de aquel arrabal. Hacia 1970 era un revoltijo de terraplenes y casas bajas entre callejuelas como Mariana o José Caballero Palacios. El Ministerio de Vivienda abrió expediente de expropiación y la zona se reurbanizó durante años; el último tramo hacia Bravo Murillo, un bulevar de 140 metros, no se abrió hasta la primavera de 1995. Donde rezaban barrios humildes se levantan ahora el Eurobuilding y las torres de Cuzco.