Calle de Segovia
Barrio de Palacio
La calle toma el nombre de la ciudad de Segovia, destino de la calzada que arrancaba tras cruzar el Manzanares. El topónimo se fijó por la asociación con el puente y el camino homónimos; antes de estabilizarse como «Segovia», la vía circuló bajo varios nombres provisionales que reflejaban su carácter de apertura reciente.
La Calle de Segovia recorre en dirección este-oeste algo más de un kilómetro desde la Plaza de Puerta Cerrada hasta el puente sobre el Manzanares, en el barrio de Palacio, dentro del perímetro del antiguo Madrid de los Austrias. Su soporte físico es el cauce encauzado del arroyo de San Pedro, también llamado arroyo de la Fuente de San Pedro o del Pozacho, cuyo nacimiento consta ya en el Fuero de Madrid de 1202 como «fuentes de sci. petri». El barranco que formaba ese arroyo era, antes de cualquier urbanización, uno de los accesos naturales al promontorio donde se asentaba la villa, y lo siguió siendo durante la Edad Media como vía hacia el camino de Segovia.
La transformación de barranco en calle arranca con la decisión de Felipe II de fijar la Corte en Madrid en 1561. El proyecto concebía una gran avenida procesional que, desde el nuevo puente sobre el Manzanares, ascendiera hasta Puerta Cerrada y conectara el Alcázar Real con la ciudad. El puente se construyó entre 1574 y 1584: comenzó bajo la dirección de Gaspar de Vega y, a su muerte, Juan de Herrera rediseñó la obra con planta horizontal y nueve arcos de sillería granítica en estilo herreriano, inaugurado en 1584. La avenida, en cambio, nunca se materializó según el trazado ambicioso que Felipe II imaginó. Lo que quedó fue un desmonte parcial y algo de nivelación del terreno, suficiente para constituir una calle transitable que recibió el nombre provisional de Calle Real Nueva o Nueva de la Puente, denominación que recoge Mesonero Romanos al describir la expansión de Madrid más allá de la antigua muralla.
En el plano de Pedro Texeira de 1656, la calle aparece rotulada como «Calle de la Puente», nombre que expresa de forma directa su función: conducir al puente. La denominación Segovia se fue imponiendo a lo largo del siglo XVII conforme el puente y el camino de Segovia daban su nombre al conjunto del trayecto; a finales de ese siglo el topónimo ya es el predominante.
La calle conserva varios edificios que registran la intensidad histórica de ese tramo. En el número 4, el Dispensario Azúa, inaugurado en 1924 durante la dictadura de Primo de Rivera, fue durante décadas el centro de referencia nacional para el tratamiento de enfermedades venéreas, bautizado con el nombre del dermatólogo Juan de Azúa (1857-1922). En el número 8, una placa municipal instalada en 2016 señala el solar de las Casas de los Vargas, donde el linaje de Diego de Vargas Vivero, descendiente del Iván de Vargas que llegó con la reconquista cristiana de Madrid, alojó a los embajadores del Sacro Imperio Romano entre 1561 y 1616 por la regalía de aposento. El Palacio del Príncipe de Anglona, construido hacia 1675-1690, ocupa la manzana entre Segovia, San Andrés, San Pedro y la calle que hoy lleva el título nobiliario, con un jardín interior reformado en 1920 por Javier de Winthuysen que sobrevive como rareza vegetal en el casco histórico. La torre mudéjar de la iglesia de San Pedro el Viejo, de planta octogonal y datada en el siglo XIV, es uno de los escasos ejemplos del mudéjar madrileño que permanecen en pie.
En el número 23, donde hoy están los jardines bajo el viaducto, se levantaba la Real Casa de la Moneda, construida hacia 1591. Su administrador a principios del siglo XIX era Crispín de Larra, abuelo paterno del escritor Mariano José de Larra, que nació allí el 24 de marzo de 1809. El edificio fue demolido en el siglo XX tras las obras del viaducto.
El Viaducto de Segovia, que cruza la calle en perpendicular, se construyó en 1934 sobre el barranco original para unir la Calle Mayor con la Calle de Bailén; ese paso aéreo confiere a la calle su perfil visual más reconocible desde el exterior del barrio. Las reformas del siglo XIX favorecieron la densificación del tramo más próximo al río, que hoy presenta una escala y anchura muy distintas al primer tramo medieval.
El 10 de febrero de 1837, el bandolero Luis Candelas asaltó la espartería de Cipriano Bustos, en el número 10 de la calle, y se llevó 8.000 duros que el propietario custodiaba como administrador de varias cofradías. Fue uno de los tres golpes célebres que Candelas ejecutó en un plazo de quince días, antes de ser detenido ese mismo año y ejecutado en noviembre.
Sus nombres
- Barranco del arroyo de San PedroHasta siglo XVI
- Calle Real Nueva / Nueva de la PuenteSiglo XVI (desde c. 1561)
- Calle de la PuenteSiglo XVII (documentado en el plano de Texeira, 1656)
- Calle de SegoviaDesde finales del siglo XVII, consolidado en el XVIII
Ver fuentes (8)
- Calle de Segovia (Madrid) — Wikipedia
- El antiguo Madrid (Mesonero Romanos) — Biblioteca Virtual Cervantes, tomo II
- Casas de los Vargas en la Calle de Segovia — Arte en Madrid
- Antigua Casa de la Moneda, Calle Segovia nº 23 — Urban Idade
- Calle de Segovia — Paseo fotográfico por las calles de Madrid
- Puente de Segovia, el más antiguo de Madrid — Mirador Madrid
- Del arroyo de san Pedro a la calle Segovia: Madrid a lo largo del tiempo — Dialnet (López Carcelén, Madrid histórico nº 110, 2024)
- Paseo literario por el Madrid de Larra — Paseos literarios por Madrid