Paseo de la Ciudad de Plasencia

Barrio de Palacio

El paseo toma el nombre de Plasencia, ciudad de la provincia de Cáceres (Extremadura), fundada en 1186 por Alfonso VIII de Castilla. El rótulo actual data de los años 70 del siglo XX, cuando se sustituyó la denominación anterior, Paseo de la Infanta María Teresa. La vía discurre entre la Cuesta de la Vega y el Paseo de la Virgen del Puerto, y divide en dos el Parque de Atenas dentro del barrio de Palacio.

El paseo ocupa un tramo de la cornisa oeste de Madrid, en el filo donde la colina del Palacio Real cae hacia el Manzanares. Su función urbana es de límite más que de circulación: separa el Parque de Atenas en una mitad norte, con estanque y zonas deportivas, y una mitad sur de caminos pavimentados y tierra. Al este queda la Cuesta de la Vega; al oeste, el Paseo de la Virgen del Puerto. En el plano de Núñez Granés de 1910 el tramo aparecía integrado en la Cuesta de la Vega, sin denominación propia. Durante la primera mitad del siglo XX recibió el nombre de Paseo de la Infanta María Teresa, en recuerdo de la infanta española del mismo nombre (1882-1912), hija de Alfonso XII y hermana de Alfonso XIII, que residió y murió en el Palacio de la Cuesta de la Vega —⁠levantado en 1906 por el arquitecto Luis de Landecho en Calle Mayor, junto al inicio de la cuesta⁠— y que fue demolido en 1970 al quedar en estado ruinoso tras la Guerra Civil. Ese derribo descubrió restos de la muralla árabe de Madrid. En los años 70, probablemente coincidiendo con la creación formal del Parque de Atenas (1971), el ayuntamiento adoptó el nombre actual, que honra la ciudad extremeña. Plasencia guarda un vínculo indirecto pero real con este rincón de Madrid: su patrona, la Virgen del Puerto, da nombre al paseo que corre paralelo a escasos metros al oeste. Francisco Antonio de Salcedo y Aguirre, primer marqués de Vadillo, fue corregidor de Plasencia entre 1689 y 1696 y allí desarrolló su devoción por esa advocación mariana. Al llegar a Madrid como corregidor en 1715, encargó a Pedro de Ribera la ermita de la Virgen del Puerto (1716-1718), situada al pie de este mismo talud, para dar servicio religioso a las lavanderas del Manzanares —⁠procedentes mayoritariamente de Extremadura⁠— y trasladar así la patrona placentina a la corte. El Paseo de la Ciudad de Plasencia y el Paseo de la Virgen del Puerto son, en ese sentido, dos capas superpuestas del mismo referente geográfico y devocional. Plasencia fue fundada por Alfonso VIII en 1186, sobre estrategia de reconquista en la línea del Tajo. Su nombre deriva del lema que el rey inscribió en sus armas: «Ut placeat Deo et hominibus» (para agradar a Dios y a los hombres). Obtuvo sede episcopal en 1189 por bula de Clemente III, y la diócesis, sufragánea primero de Santiago de Compostela y luego de Toledo, cubría la parte oriental de la provincia de Cáceres. En el siglo XVI alcanzó su mayor esplendor, con la catedral nueva comenzada en 1498 y la presencia de Juan de Álava como maestro de obras. Desde el siglo XVII entró en declive demográfico hasta mediados del XX.
El palacio que motivó el nombre anterior —⁠el Palacio de la Cuesta de la Vega, residencia de la Infanta María Teresa⁠— fue derribado en 1970 por su estado casi ruinoso tras la Guerra Civil. Al demolerlo aparecieron bajo sus cimientos restos de la muralla árabe de Madrid, el mismo lienzo del que el paseo es hoy vecino por el flanco este. La vía perdió el nombre de la infanta y ganó el de Plasencia en la misma década en que el palacio desapareció.

Sus nombres

  • Sin denominación propia / parte de la Cuesta de la VegaHasta c. 1910
  • Paseo de la Infanta María Teresac. 1910 – c. 1970
  • Paseo de la Ciudad de PlasenciaAños 70 del siglo XX – actualidad
Lugares Ciudades y pueblos origen disputado
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