Calle de la Cava Alta
Barrio de las Letras · Palacio
El nombre deriva de la topografía defensiva medieval. «Cava» designaba el foso excavado junto a la muralla cristiana de Madrid, construida hacia el siglo XII. La Cava Baja ocupó el tramo más profundo de ese foso; la Cava Alta, un sector topográficamente más elevado que nunca llegó a funcionar como foso propiamente dicho. Ambas llevaron durante siglos el apelativo «de San Francisco» por ser el camino hacia la Basílica de San Francisco el Grande; ese sufijo cayó en desuso y quedó oficialmente suprimido en la reforma nomenclatora de 1835.
La calle parte de la Calle de Toledo con un quiebro de noventa grados y desciende hasta la Plaza del Humilladero, junto a la antigua Puerta de Moros. Su trazado corre en parte paralelo al de la Cava Baja, aunque con un carácter más residencial y menos comercial que el de su vecina.
En el arranque de la calle, donde toca la Calle de Toledo, existió una plazuela conocida como «de la Berenjena». El nombre venía del huerto de berenjenas que hubo en la casa de Francisco Ramírez de Oreña —artillero mayor de los Reyes Católicos y esposo de Beatriz Galindo— y que luego pasó a ser huerto del Hospital de La Latina. Desde 1835, esa plazuela quedó absorbida en el viario de Toledo.
En el foso original que formaba la cárcava de la mina se instaló una capilla dedicada a la Virgen de las Angustias, costeada por Luis Gaitán de Ayala, corregidor de Madrid. Las religiosas franciscanas mantuvieron el retablo hasta que un edicto del conde de Vista Hermosa ordenó su desaparición, según recoge Pedro de Répide.
El plano de Pedro Teixeira (1656) rotula la calle como «Cava Alta de San Francisco». El posterior plano de Espinosa (c. 1769) la registra ya simplemente como «Cava Alta». El primer documento notarial conocido que la cita como vía urbana data de 1665: una escritura de venta de solar a Juan Rubio por 3.020 reales.
En el número 21 se levantó en 1878 un edificio encargado por la Archicofradía Sacramental de San Miguel, obra del arquitecto Rodrigo Amador de los Ríos. El inmueble subsiste y es uno de los pocos del siglo XIX que mantiene el carácter institucional de la calle.
Al inicio de la calle existió la plazuela de la Berenjena, cuyo nombre procedía de los cultivos de berenjena que Francisco Ramírez, artillero mayor de los Reyes Católicos, mantenía en su casa. Cuando Beatriz Galindo fundó el Hospital de La Latina en ese mismo solar, el huerto siguió siendo conocido por el vegetal. Peñasco, Cambronero y Répide coinciden en la anécdota. La plazuela fue incorporada a la Calle de Toledo en 1835 y desapareció como entidad independiente.
Sus nombres
- Cava Alta de San Franciscoanterior a 1656 — 1835
- Cava Alta1835 — actualidad
Ver fuentes (7)
- Calle de la Cava Alta — Wikipedia
- Peñasco de la Puente y Cambronero. Las calles de Madrid (1889) — BNE Biblioteca Digital Hispánica
- Placas e historia de las calles de Madrid: Las Cavas (Alta, Baja y de San Miguel), Puerta Cerrada y Cuchilleros
- Cava Baja y Cava Alta de Madrid: origen, historia y vida — Gato por Madrid
- ¿Por qué la Cava Baja y la Cava Alta se llaman así? — Ediciones La Librería
- La Cava Baja y la Cava Alta de Madrid — Madrid, Villa y Corte (blog)
- ¿Por qué se llaman Cava Alta y Cava Baja en lugar de llamarlas Calle Alta y Calle Baja? — El Rincón de Mayrit