Calle de Santiago

Barrio de las Letras · Palacio

El nombre procede de la iglesia parroquial de Santiago, una de las más antiguas de Madrid, documentada ya en el Fuero de 1202 y en escrituras de 1257. La advocación al apóstol Santiago llegó al barrio con los caballeros de la Orden de Santiago que acompañaron a Alfonso VI en la conquista de la villa (c. 1083) y se asentaron junto al alcázar árabe. La calle tomó el nombre de esa parroquia al individualizarse como vía propia dentro de la red viaria medieval.

La Calle de Santiago discurre entre la Calle Mayor y la Plaza de Ramales, en el núcleo del Madrid de los Austrias, a unos doscientos metros del Palacio Real. Es el camino más corto entre la Plaza Mayor y la Plaza de Oriente, función que ha mantenido durante siglos. Su trazado sigue la bifurcación sur de la vía regis medieval, el eje que unía la Puerta de la Xagra con la Plazuela del Salvador. Cuando la parroquia de Santiago quedó consolidada dentro de la segunda cerca cristiana (siglo XII), este ramal tomó el nombre de la iglesia y se desligó del conjunto como calle autónoma. El plano de Pedro de Texeira (1656) la recoge con ese nombre, lo mismo que el de Espinosa (1769), sin variaciones de denominación en ninguno de los dos. La primera reforma urbana documentada data de 1525: Carlos I ordenó ensanchar el tramo para el ingreso solemne de la emperatriz Isabel de Portugal al alcázar. A partir de entonces la calle concentró libreros, plateros, boticarios, guardias reales y pintores, y adquirió el carácter mixto de vía cortesana y calle de oficio que conservó durante todo el periodo habsburgo. Entre los números 11 y 22 se levantaba el palacio del conde de Lemos, mecenas de Cervantes y editor de la segunda parte del Quijote. La beata María Ana de Jesús Navarro (copatrona de Madrid) nació el 8 de diciembre de 1565 en la Casa de la Hoz, sita en esta calle esquina con su costanilla. Fue bautizada el 21 de enero de 1566 en la parroquia de Santiago. Su padre era pellejero de la Corte de Felipe II. En 1810 José Bonaparte ordenó derribar las dos parroquias más próximas al alcázar —⁠Santiago y San Juan Bautista⁠— para despejar el entorno del Palacio Real. El arquitecto Juan Antonio Cuervo levantó entre 1806 y 1811 el edificio actual, de planta de cruz griega y estilo neoclásico austero en ladrillo y granito, que absorbió ambas feligresías. Con el derribo se perdió la sepultura de Velázquez, que estaba en San Juan. En 1837 Mariano José de Larra se suicidó en la cercana Calle de Santa Clara. La autoridad eclesiástica autorizó, excepcionalmente, su entierro en tierra sagrada; el oficio se celebró en la iglesia de Santiago, con Mesonero Romanos como intermediario ante el clero. El cadáver fue trasladado después al cementerio de la Sacramental de San Justo. La iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento el 21 de mayo de 2026. Desde 1997 actúa como punto de partida oficial del Camino de Santiago desde Madrid.
El 8 de diciembre de 1565 nació en la Casa de la Hoz, en esta calle esquina con la Costanilla de Santiago, María Ana Navarro de Guevara y Romero, futura beata Mariana de Jesús. Su acta de bautismo en la parroquia de Santiago, firmada por el bachiller Mata, la consigna como «hija de Luis Navarro, pellejero andante en Corte, y de su mujer Juana Romero». Es copatrona de Madrid junto a San Isidro Labrador; su cuerpo incorrupto se conserva en el monasterio de las Madres Mercedarias de Don Juan de Alarcón.

Sus nombres

  • Bifurcación de la vía regis (sin nombre propio)Siglos XI-XII
  • Calle de SantiagoDocumentado al menos desde el siglo XIII
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (10)