Calle de los Milaneses

Barrio de las Letras · Palacio

Dos relojeros procedentes de Milán que se instalaron en esta calle en el siglo XVI o XVII y fueron, según la tradición recogida por Pedro de Répide, de los primeros en fabricar relojes de bolsillo en Madrid.

La calle arranca de Calle Mayor y sube hacia el norte hasta la costanilla y Calle de Santiago, en el barrio de Palacio, distrito Centro. Su trazado discurre sobre la línea de la muralla medieval de Madrid: la Puerta de Guadalajara, una de las entradas principales de ese recinto amurallado, estuvo en la boca misma de esta vía sobre Calle Mayor hasta que desapareció en 1582. En el plano de Antonio Mancelli y Pier María Baldi de 1622, y en el célebre de Pedro de Texeira de 1656, la calle carece de nombre propio. En ese plano de 1656, la Calle Mayor llevaba cuatro denominaciones según el tramo: el segmento desde Sol hasta la confluencia con los Milaneses se llamaba «Guadalajara»; desde ese punto hasta la plaza de la Villa, «Platerías». La pequeña calle transversal que hoy conocemos como de los Milaneses no figura rotulada. El plano de Espinosa de 1769 ya la recoge con el nombre «de los Milaneses», que es la primera documentación cartográfica conocida del topónimo. La denominación recuerda a dos artesanos lombardos que se establecieron aquí y fueron, según Pedro de Répide, los primeros en fabricar relojes de bolsillo en la ciudad. Su taller se mantuvo en activo durante generaciones hasta que pasó a manos de Ramón Durán, artífice del reloj de la torre del convento de San Gil, junto al Palacio Real. Cerca de estos relojeros tuvo también su obrador la platería de los Luceros, familia gremial adscrita a la cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza, que fundó el montepío de plateros de la parroquia de Santiago. Peñasco y Cambronero (1889) documentan construcciones privadas en la calle desde 1777, aunque la vía existía desde mucho antes. El Ayuntamiento de Madrid incluye la calle en el catálogo de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano, y en 2000 la integró en el Eje Peatonal Turístico y Cultural que une el Museo del Prado con el Palacio Real, proyecto distinguido con el Premio Europa Nostra 2003. Desde 2007, la fachada del número 3 lleva instalada una escultura de bronce de 300 kilogramos titulada «Accidente aéreo», obra de Miguel Ángel Ruiz Beato: un hombre alado empotrado boca abajo en la cornisa, con la cabeza vuelta y las piernas fracturadas. El autor explica que representa a un ser que llevaba diez mil años aterrizando en ese prado y un día encontró una ciudad levantada donde siempre posaba.
Pedro de Répide refiere que los dos relojeros milaneses que dieron nombre a la calle fueron «de los primeros que hicieron relojes de bolsillo» en Madrid. Su taller pasó con el tiempo a Ramón Durán, quien construyó el mecanismo del reloj de la torre del convento de San Gil, inmediato al Palacio Real.

Sus nombres

  • Sin nombre documentadoAnterior a 1656
  • Calle de los Milaneses1769 (primera documentación cartográfica) – actualidad
Oficios Gremios origen disputado
Ver fuentes (5)