Plaza de Santiago

Barrio de las Letras · Palacio

Toma el nombre de la parroquia de Santiago Apóstol, una de las diez iglesias del Fuero de Madrid de 1202 y, según Répide, con posibles raíces visigodas. La plaza se formó en torno a ese templo, en el corazón del primitivo barrio de la colación de Santiago, junto al alcázar.

La plaza está en el extremo occidental del casco histórico, a doscientos metros del Palacio Real, encajada entre las calles de Santiago, la Cruzada y los Señores de Luzón. Es un espacio pequeño, algo irregular, que funciona como nudo peatonal entre la Plaza de Oriente y la Plaza Mayor. La parroquia que le da nombre figura entre las diez iglesias intramuros del Fuero de 1202, lo que la convierte en uno de los focos parroquiales más antiguos de la villa. Pedro de Répide recoge la tradición de que el templo existía ya en época visigoda: a él acudían «los que seguían la secta de Arrio», mientras los cristianos nicenos se congregaban en la vecina San Juan Bautista. El propio Répide advierte que eso sitúa su origen antes del reinado de Recaredo (586-601), cuando el arrianismo dejó de tener presencia oficial en Hispania. La historiografía moderna trata este dato como leyenda sin respaldo documental directo, aunque la antigüedad del culto jacobeo en el lugar es indiscutida. Durante la Baja Edad Media el barrio de la colación de Santiago era uno de los cuarteles de la villa, organizado en torno a la parroquia y con jurados propios. La calle de Santiago, que arrancaba de la Puerta de Guadalajara y llegaba hasta el alcázar, fue uno de los ejes principales del Madrid anterior a los Austrias. En 1525 se ensanchó para el paso de la emperatriz Isabel de Portugal, que entraba al Alcázar por este corredor. La iglesia primitiva sobrevivió a varias reformas. En 1614 Juan Gómez de Mora rediseñó su fachada; en 1648 se sustituyó el ábside semicircular por uno rectangular al reordenarse la calle. A comienzos del siglo XIX el edificio estaba en estado ruinoso: el 28 de diciembre de 1800 se derrumbaron la nave central y una lateral, y el arquitecto municipal Juan de Villanueva ordenó su demolición completa. La reconstrucción quedó a cargo de Juan Antonio Cuervo, que levantó entre 1811 y 1814 el edificio neoclásico actual. La nueva iglesia heredó también la parroquia de San Juan Bautista, demolida por José I Bonaparte al abrir la Plaza de Oriente, y desde entonces se llama Real Parroquia de Santiago y San Juan Bautista. En 2026 fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento. La plaza mantuvo durante siglos la denominación popular de Plazuela de Santiago, en paralelo a la forma oficial. No constan nombres completamente distintos: el topónimo deriva directamente de la advocación del templo y no registra la clase de rebautizos políticos que afectaron a otras plazas del centro.
El 13 de febrero de 1837 el cadáver de Mariano José de Larra fue velado en la bóveda de esta iglesia. Larra se había suicidado horas antes en su domicilio de la calle Santa Clara, 3, a pocos metros de la plaza. La autoridad eclesiástica accedió al velatorio argumentando que la bóveda no era suelo consagrado, lo que sorteó la prohibición canónica de sepultura cristiana para los suicidas. Fue Ramón de Mesonero Romanos quien medió para conseguirlo. Los restos fueron trasladados después al cementerio de la Sacramental de San Justo.

Sus nombres

  • Plazuela de SantiagoSiglos XVIXIX
  • Plaza de SantiagoSiglo XIX–actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (8)