Plaza de Ramales

Los Austrias·Palacio

La plaza tomó su nombre actual en 1841 para conmemorar la batalla de Ramales (17 de abril - 12 de mayo de 1839), librada en la localidad cántabra de Ramales contra las fuerzas carlistas bajo el general Rafael Maroto. Las tropas isabelinas, mandadas por Baldomero Espartero, obtuvieron la victoria y forzaron la retirada carlista del norte. Espartero recibió el título de duque de La Victoria y el pueblo rebautizó su nombre a «Ramales de la Victoria». El Ayuntamiento de Madrid trasladó ese triunfo al callejero cuando la Primera Guerra Carlista tocaba su fin, en plena oleada de topónimos bélicos que renombraron plazas y calles con victorias isabelinas.

Bajo el suelo de esta plaza late uno de los templos más antiguos de Madrid. La iglesia de San Juan Bautista ya figuraba en el Fuero de 1202 y se consagró en 1254, con tres naves y un ábside románico. Desde 1609 fue parroquia del Alcázar y celebró bautizos y ceremonias de la Casa Real. La plaza nació de un capricho urbanístico de José Bonaparte: entre 1810 y 1811, al abrir los ejes que unían el Palacio Real con la Puerta del Sol, el templo cayó bajo la piqueta. El hueco se llamó plaza de San Juan hasta 1841, cuando el Ayuntamiento la rebautizó por la batalla de Ramales. El subsuelo guardaba sorpresas: las excavaciones de 1999 sacaron a la luz los cimientos del ábside, dieciocho silos musulmanes y cerámica andalusí. Al peatonalizar la plaza en 2005 se grabó en el pavimento la silueta del ábside perdido, como un fantasma dibujado en el suelo. En el centro, un monolito de Fernando Chueca Goitia recuerda que aquí enterraron a Diego Velázquez en 1660; cuando demolieron la iglesia, sus huesos se perdieron para siempre.
Diego Velázquez murió el 6 de agosto de 1660 y fue enterrado al día siguiente en la capilla de los Fuensalida de la iglesia de San Juan. Con el derribo de 1811, sus restos desaparecieron. En 1994 aparecieron en el convento de San Plácido, durante unas obras de restauración, dos momias del siglo XVII: un hombre de unos 61 años vestido con el hábito de la Orden de Santiago y una mujer de unos 58, las mismas edades a las que murieron el pintor y su esposa Juana Pacheco. En 2004 salió a la luz un documento firmado por Gaspar de Fuensalida, amigo íntimo de Velázquez, en el que donó 3.000 ducados al convento de San Plácido, lo que refuerza la hipótesis de que él mismo trasladó los restos antes del derribo. La identidad nunca se ha verificado mediante pruebas forenses concluyentes.

Sus nombres

  • Plazuela de San Juanmedieval - 1810
  • Plaza de San Juan1811 - 1841
  • Plaza de Ramales1841 - actualidad
Hechos Batallas origen disputado
Ver fuentes (12)