Calle de Noblejas

Los Austrias·Palacio

El nombre conmemora las casas que los condes de Noblejas poseían en la manzana 437 del barrio de San Gil, junto al Alcázar Real. El condado de Noblejas —⁠villa toledana del partido de Ocaña⁠— fue concedido por Carlos II en 1693 a Francisco Antonio de Herrera de la Concha. La calle tomó el nombre de esa familia, cuyo palacio urbano marcaba el tramo entre la plazuela de Rebeque y el convento de San Gil. La calle original desapareció entre 1809 y 1811 con las demoliciones ordenadas por José Bonaparte para despejar el frente del Palacio Real; la vía actual, entre la calle de San Nicolás y la calle de Rebeque, es un trazado posterior que perpetúa el nombre de la desaparecida.

Junto al Alcázar se levantaba el barrio de San Gil, uno de los rincones más aristocráticos del Madrid de los siglos XVI y XVII. En la manzana que los planos numeraban como 437, ocupaba casi todo el espacio el caserón de los condes de Noblejas, junto a la plazuela de Rebeque. El plano de Texeira, de 1656, lo dibuja en su sitio. El nombre sobrevive hoy gracias a una destrucción. Entre 1809 y 1811, durante la ocupación francesa, José I y su arquitecto Juan de Villanueva borraron del mapa diez manzanas enteras y una docena de calles para abrir espacio alrededor del Palacio Real. Cayeron las casas de los Noblejas y de otros apellidos ilustres, y con ellas la Antigua de Noblejas, la plazuela de Rebeque y las calles de San Gil y del Tufo. Al reconstruir el barrio, el Ayuntamiento trazó una calle corta y nueva entre San Nicolás y Rebeque, y le devolvió el nombre de Noblejas para que el topónimo no se perdiera del todo. Esa vía de sustitución es la que sigue en pie, a unos metros del Palacio Real que motivó su desaparición.
La manzana 437, en cuyo perímetro se abría la calle de Noblejas, había albergado antes las suntuosas casas de los Borja: allí vivió el marqués de Lombay y duque de Gandía Francisco de Borja, después canonizado. Su primogénito nació en ese mismo palacio, y más tarde lo habitó el poeta Francisco de Borja y Aragón, príncipe de Esquilache. La calle colindante —⁠Rebeque⁠— tomó su nombre de la corrupción popular del título del príncipe Carlos Montmorency de Rebech, embajador holandés que residió en esa misma manzana durante años. Mesonero Romanos recoge ambos datos en «El antiguo Madrid».

Sus nombres

  • Calle de Noblejas (original)anterior a 1656 — 1809/1811
  • Antigua de Noblejas1809/1811
  • Calle de Noblejas (actual)siglo XIX — actualidad
Personas Nobleza y realeza origen disputado
Ver fuentes (7)