Calle de Bordadores

Barrio de las Letras · Sol

El nombre procede del gremio de bordadores de seda que se estableció en esta vía desde el reinado de Juan II de Castilla (primera mitad del siglo XV), cuando el monarca concedió a los maestros bordadores el privilegio de asentarse en la zona, entonces arrabal de la villa. El plano de Texeira (1656) todavía la llama «calle de San Ginés»; el de Espinosa de los Monteros (1769) ya la recoge como «Bordadores».

La vía une la calle Mayor con la del Arenal, en el corazón del barrio de Sol. Su función como sede del gremio de bordadores está documentada al menos desde mediados del siglo XV: los maestros bordadores de seda instalaron aquí sus talleres y tiendas bajo amparo regio. El gremio llegó a su época de mayor esplendor en el último tercio del siglo XVIII, cuando se constituyó formalmente la Cofradía de Bordadores en 1779, con Nuestra Señora de la Elevación como patrona, primera en la parroquia de San Ginés y después en la de San Ildefonso. Hacia esa misma época trabajaban en Madrid unos 140 oficiales del ramo, con solo siete maestros titulados. El número 9 de la calle fue el lugar de nacimiento del sainetero Tomás Luceño. En el costado norte se abría una puerta al célebre calabozo de San Ginés, oratorio subterráneo bajo la capilla del Santo Cristo donde se practicaban ejercicios espirituales.
Edgar Neville rodó en 1946 «El crimen de la calle de Bordadores» trasladando ficticiamente el escenario del célebre crimen de la calle Fuencarral de 1888 —⁠en el que fue ejecutada la criada Higinia Balaguer⁠— porque trabas legales y la censura le impidieron usar el nombre real de la calle.

Sus nombres

  • Calle de San GinésAnterior a 1656 — registrada así en el plano de Texeira (1656)
  • Calle de los Bordadores / Calle de BordadoresRecogida como «Bordadores» en el plano de Espinosa de los Monteros (1769)
Oficios Gremios origen disputado
Ver fuentes (7)