Calle de San Felipe Neri

Sol

La calle toma nombre del oratorio real de San Felipe Neri que se alzaba en el solar, antigua Casa Profesa de los jesuitas cedida a la congregación filipense por Carlos III en 1769 tras la expulsión de la Compañía. La apertura como vía pública se produce al derribo del oratorio durante la desamortización de Mendizábal (1836).

El solar de esta calle corta llevaba ocupado desde 1627 por la Casa Profesa de los jesuitas, cuya iglesia custodiaba dos joyas del barroco: un Cristo yacente de Gregorio Fernández y una Magdalena penitente de Pedro de Mena, hoy en Valladolid. Con la expulsión de la Compañía en 1767, Carlos III cedió el edificio a los padres filipenses, que montaron el Oratorio Real de San Felipe Neri, el santo que da nombre a la calle. La exclaustración de 1836 lo derribó todo. En 1839 se levantó allí el Pasaje de San Felipe Neri, la primera galería cubierta de Madrid, con ornamentación neogótica y neomudéjar, un mercado techado y hasta un balneario de baños rusos. El pasaje duró poco: hacia 1864 sus dueños pidieron licencia de derribo para casas de vecindad. Sobre aquel hueco quedó abierta la calle actual, apenas sesenta metros que enlazan la calle Mayor con la calle de las Fuentes.
La iglesia de los jesuitas guardaba el Cristo yacente de Gregorio Fernández y la Magdalena penitente de Pedro de Mena; con la desamortización ambas obras llegaron al Museo de la Trinidad y de allí al Museo Nacional de Escultura de Valladolid, donde se conservan hoy.

Sus nombres

  • Solar de la Casa Profesa de los Jesuitas (iglesia de San Francisco de Borja)1627–1767
  • Oratorio Real de San Felipe Neri1769–1836
  • Pasaje y Mercado de San Felipe Neri1839–1865
  • Calle de San Felipe Nerisiglo XIX (tras 1865) – actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (6)