Plaza de Herradores

San Ginés·Sol

El nombre viene del gremio de herradores —⁠profesionales que herraban caballerías⁠— que instaló sus bancos de trabajo en medio de esta plazuela durante el siglo XVII. El Concejo municipal los expulsó por los atascos que provocaba la acumulación de animales, pero el nombre quedó.

En el viejo arrabal de San Martín, la plaza de Herradores tomó su nombre del oficio que la ocupaba. Los herradores instalaban sus bancos en mitad del espacio y allí trabajaban el ganado, hasta que el Concejo los expulsó harto de las molestias de las bestias. Los artesanos se fueron, pero el nombre se quedó, documentado ya en el primer tercio del siglo XVII. Vaciada de su gremio, la plaza se convirtió en uno de los rincones más concurridos de la Corte: parada de sillas de mano, bolsa de trabajo para criados sin amo y, en 1607, uno de los dos únicos puntos donde se compraba nieve en la ciudad. El teatro del Siglo de Oro dejó escrito su detalle más sabroso: aquí no solo se alquilaban sillas, sino acompañantes ficticios, parientes de mentira que daban un barniz de respetabilidad. Vélez de Guevara recogió la costumbre en El diablo cojuelo. Dos siglos después, Mesonero Romanos vio aquí a una multitud celebrar el regreso de Fernando VII derribando los símbolos de la Constitución, el espectáculo más bochornoso que presenció en Madrid.
Mesonero Romanos describe haber presenciado aquí, el 11 de mayo de 1814, cómo una multitud vandalizó símbolos constitucionales para celebrar la vuelta de Fernando VII; lo calificó como el espectáculo popular más grosero y antipático que recordaba de Madrid.

Sus nombres

  • Plazuela de los HerradoresEdad Media – siglo XVII
  • Plaza de los HerradoresSiglo XVIII – 1868
  • Plaza del General Serrano1868 – c. 1874
  • Plaza de Herradoresc. 1874 – actualidad
Oficios Gremios origen disputado
Ver fuentes (7)