Calle del Bastero
Barrio de Embajadores
El apodo profesional de un artesano llamado Jaime que tenía su casa y taller en esta calle. Bastero es quien fabrica o vende bastas, es decir, las albardas de carga para las caballerías. La zona, limítrofe con el Rastro y el antiguo matadero de la Puerta de Toledo, concentraba desde el siglo XVI oficios vinculados al tiro animal y la guarnicionería.
La calle discurre entre la calle de Toledo y la calle del Carnero, en el barrio de Embajadores, distrito Centro. Mide unos 155 metros y está catalogada como vía peatonal con el código de vía 96100 en el nomenclator municipal vigente.
Su nombre deriva del apodo de un artesano llamado Jaime al que sus convecinos conocían como el Bastero por su oficio: fabricar bastas, las dos almohadillas de cuero y paja que componen la albarda de las bestias de carga. El Diccionario de Autoridades registra bastero como «el que hace o vende bastos», y el gremio de albarderos de la Corte contaba con ordenanzas propias documentadas al menos desde 1680. La ubicación de la calle, junto al camino de Toledo y próxima al matadero municipal, era el entorno natural de ese oficio: arrieros, cabestreros y guarnicioneros se asentaron en estos arrabales desde que la corte se instaló en Madrid en 1561.
Más allá de su taller, Jaime el Bastero cedió los terrenos donde Pedro de Cuenca fundó en 1598 el albergue de San Lorenzo, institución caritativa que repartía pan y huevos a pobres que vagaban por las calles de noche y les daba cama. El albergue se levantó junto a la Cuesta de los Cojos, en las inmediaciones de la actual Puerta de Toledo. Jaime figuraba entre sus cofundadores más activos. Pedro de Répide recoge este dato en Las calles de Madrid y anota que Jaime «fue de los que más fervorosamente se dedicaron» a sostener la obra.
La misma fuente transmite la ocurrencia de Antonio de Capmany, quien en su Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid (1863) sugirió con aire de broma que el tal Jaime no fabricaba albardas sino que pintaba los bastos en las barajas de naipes, añadiendo la pregunta retórica de por qué no pintaría también los otros tres palos. Répide recoge el comentario para descartarlo: la explicación gremial es la que sostienen todos los cronistas que cita.
Antonio de Capmany apuntó en 1863 que Jaime el Bastero se ganaba la vida pintando los bastos en los naipes, no fabricando albardas. Répide recoge la ocurrencia y la descarta, preguntando de paso por qué Jaime habría pintado solo ese palo y no los otros tres.
Sus nombres
- Sin nombre documentadoAnterior a siglo XVII
- Calle del BasteroSiglo XVII (fecha exacta no consta)
Ver fuentes (7)
- Madrid: sus viejas calles — Bastero (Calle del) · Blog callesdemadrid.blogspot.com
- Por las calles de Madrid — Calle de Bastero · Blog fotopaseopormadridcalles.blogspot.com
- Calle de Bastero — Calles del Rastro de Madrid
- Calle de Bastero, Madrid — Wikidata Q27051088
- Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid — Capmany (1863) · Internet Archive
- Las calles de Madrid — Peñasco y Cambronero (1889) · Biblioteca Nacional Digital
- Callejero oficial. Numeración Vigente e Histórica — Geoportal del Ayuntamiento de Madrid