Calle de la Ballesta

Malasaña·Universidad

El nombre procede, según la leyenda más extendida, de un corral de tiro con ballesta sobre animales vivos que operó en la zona durante el siglo XVII, regentado por un cazador de origen alemán. El corral ya era conocido como «el corral de la ballesta» entre los vecinos antes de que ese apelativo se fijara en la vía. Mesonero Romanos reconoció en El antiguo Madrid (1861) que «nada se sabía del origen de su nombre», poniendo en duda que la leyenda tenga base documental. El nombre consta ya en el plano de Texeira de 1656.

Apenas sesenta metros entre la Corredera Baja de San Pablo y la calle del Desengaño, y en ese trecho cabe medio Madrid antiguo. El plano de Texeira ya la rotulaba en 1656. Por aquí se movían los tudescos venidos con la corte de los Habsburgo; la iglesia de San Antonio de los Alemanes, a unos pasos, guarda memoria de aquella vecindad. La leyenda que le dio nombre cuenta que un cazador alemán montó un corral de tiro: jabalíes, lobos y venados encadenados para que cualquiera practicase con la ballesta pagando su cuota. Un día un jabalí enorme arrancó el poste y de una colmillada mató al dueño. El corral se esfumó; el nombre se quedó. Conviene leerlo como leyenda, no como acta. El XIX dejó gente de peso: en el número 13 paró Rosalía de Castro hacia 1857 y allí publicó La Flor. La segunda mitad del siglo volvió la calle uno de los ejes de la prostitución madrileña, reputación que duró hasta que en 2007 el proyecto Triball compró y cerró locales para atraer moda y comercio, abriendo un pulso largo sobre la gentrificación.
Rosalía de Castro llegó a Madrid hacia 1856 sin recursos y se alojó en el bajo del número 13, en casa de un pariente de su padre. Desde esa misma dirección entregó a la imprenta La Flor (1857), su primer libro de poemas en castellano, cuando tenía veinte años. El 10 de octubre de 1858 salió de esa casa para casarse con Manuel Murguía en la iglesia de San Ildefonso, a cien metros de distancia. La calle que daría nombre a un proyecto de renovación urbana del siglo XXI fue, antes, el punto de partida de la obra literaria gallega en Madrid.

Sus nombres

  • Calle de la BallestaDocumentada desde 1656
Objetos Objetos origen disputado
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