barrio de Niño Jesús

Niño Jesús

No hay un santo ni una leyenda detrás: hay un hospital. La duquesa de Santoña lo fundó con esa advocación, el Niño Jesús, y el nombre se fue extendiendo desde el edificio hacia todo lo que lo rodeaba.

Antes de que esto fuera barrio, era el sureste del Retiro sin urbanizar: vertederos, taludes y vías de tren. Por aquí pasaba el ferrocarril de Arganda, que tenía su estación terminal en este punto y al que la gente conocía por el dicho «el tren de Arganda, que pita más que anda». En 1877 la duquesa de Santoña, María del Carmen Hernández y Espinosa de los Monteros, fundó el Hospital del Niño Jesús, el primero de España dedicado solo a niños. El edificio quedó casi solo en mitad del campo, y su advocación fue nombrando lo que llegaba después: la estación, el barrio y, desde 1953, la plaza del Niño Jesús, que hasta entonces se había llamado Glorieta del Marqués de Perales. La urbanización vino en dos tiempos. Primero, entre 1925 y 1932, la Colonia del Retiro —⁠«La Regalada»⁠—⁠, doscientas y pico casas unifamiliares al amparo de la Ley de Casas Baratas, con calles de escritores del Siglo de Oro: Juan de Jáuregui, que tradujo el Aminta de Tasso; Avendaño, autor de una sola comedia; Arias Montano, el humanista de la Biblia Políglota; y Martín Sarmiento, el benedictino que estudió el gallego, que bordea la colonia por el sur. Luego, desde 1947, la Inmobiliaria Urbis levantó el resto sobre los terrenos del tren, con proyecto de Domínguez Salazar y Sáinz de Vicuña. Y aquí Urbis hizo lo coherente con el nombre del barrio: contar la Navidad calle a calle. Portal de Belén, Reyes Magos, Anunciación, Virgen María, Jesús Aprendiz —⁠los años de Cristo trabajando en el taller de José⁠—⁠; y los lugares de Tierra Santa, Nazaret, Samaria, Jericó, la de las palmeras. Entre tanto nombre de Belén corre la avenida de Nazaret, que en hebreo viene de netzer, «el retoño». Un barrio que se llama como un niño, con calles que cuentan dónde nació.

Calles

Todas las calles del barrio de Niño Jesús.