Plaza General Vara del Rey

Barrio de Embajadores

El nombre honra al brigadier Joaquín Vara de Rey y Rubio (Ibiza, 1841 – El Caney, Cuba, 1 de julio de 1898), que defendió el fortín de El Viso en El Caney durante la guerra hispano-estadounidense con unos 550 hombres frente a cerca de 7.000 soldados norteamericanos. Murió herido en camilla durante la retirada. España le concedió a título póstumo la Gran Cruz Laureada de San Fernando; el ejército vencedor lo enterró con honores militares completos. El Ayuntamiento de Madrid le dedicó la plaza por acuerdo del 21 de julio de 1941, reemplazando el nombre republicano anterior.

La plaza ocupa el solar del antiguo Cerrillo del Rastro, un promontorio de pendiente suave entre las calles de las Amazonas, Carlos Arniches, Mira el Río Alta y Ribera de Curtidores. En el mapa de Pedro Texeira (1656) el lugar aparece señalado con el número 30 bajo la leyenda «El Rastro y Carnicaria Maior»: era entonces el matadero municipal principal, cuya actividad de sacrificio y arrastre de reses dio nombre al mercado que lo rodea. Tras la especialización del recinto en el sacrificio exclusivo de cerdos a partir de 1669, el edificio fue demolido en 1836 para explanar la plaza. Ese mismo año se levantó en su solar una construcción de estilo neobarroco destinada a oficinas municipales, luego reformada por el arquitecto Francisco Javier Ferrero para albergar un asilo de ancianos y, más tarde, la Escuela Mayor de Danza. El conjunto recibe el nombre de Casa Matadero del Cerrillo del Rastro y es el edificio más antiguo del perímetro actual. El espacio permaneció bajo el topónimo Cerrillo del Rastro hasta que, por acuerdo municipal del 26 de diciembre de 1926 (otras fuentes señalan 1929; la discrepancia puede deberse a la distancia entre el acuerdo y la rotulación física), se dedicó al periodista, jurista y republicano Antonio Zozaya y You (Madrid, 1859 – México, 1943). La petición la habían promovido en 1927 escritores e intelectuales en reconocimiento a sus más de 8.000 artículos publicados. Una lápida con su efigie en bronce, obra gratuita del escultor gallego Santiago Rodríguez Bonome y costeada por suscripción popular, se colocó en la fachada del número 14 de la plaza. En la sesión municipal del 27 de junio de 1941 el régimen franquista sustituyó ese nombre por el del general Vara de Rey, en vísperas del centenario del nacimiento del militar. La placa de Zozaya sobrevivió al cambio, y permanece hoy visible en ese mismo portal sobre el Bar Santurce. Joaquín Vara de Rey y Rubio ingresó en el Colegio de Infantería de Toledo, combatió en los cantones de Cartagena y Valencia y en la tercera guerra carlista, sirvió en Filipinas entre 1884 y 1891 como gobernador político-militar de las Islas Marianas y de Zamboanga, y volvió a España con el grado de coronel. En 1895 se presentó voluntario para Cuba, donde una victoria en la Loma del Gato le valió el ascenso a brigadier. En julio de 1898 recibió la orden de defender El Caney con unos 550 hombres frente a la 2.ª División del brigadier Henry Lawton, que contaba con cerca de 7.000 efectivos y apoyo de artillería. La resistencia duró aproximadamente doce horas, cuatro veces más de lo previsto por los atacantes. Vara de Rey fue herido en las dos piernas y seguía dando órdenes desde el suelo cuando una bala le alcanzó la cabeza al ser evacuado en camilla; fallecieron también su hermano Antonio, capitán de infantería, y su sobrino Alfredo, subteniente, ambos en ese mismo combate. Solo 84 de los 550 defensores llegaron a retirarse. España le concedió la Gran Cruz Laureada de San Fernando. Los estadounidenses le enterraron con honores de general; sus restos llegaron a España en noviembre de 1898 a bordo del Purísima Concepción y reposan en el mausoleo del cementerio de la Almudena reservado a los héroes de Cuba y Filipinas. Ibiza inauguró en 1904, en presencia de Alfonso XIII, el Paseo Vara de Rey con un monumento del escultor Eduard Alentorn. En Madrid la plaza es hoy el extremo norte del Rastro dominical, con un mercadillo de minerales, antigüedades y libros que conserva la vocación comercial del lugar desde el siglo XIV.
La placa de bronce con el retrato en relieve de Antonio Zozaya, colocada en la fachada del número 14 en el momento de la dedicatoria y costeada por suscripción popular, no fue destruida cuando el régimen franquista borró su nombre de la plaza en 1941. Permaneció en ese portal durante décadas sin que nadie la retirase, y sigue visible hoy sobre el Bar Santurce. El escritor del Centro Virtual Cervantes Fernando Hernández Holgado la calificó de «pequeño milagro» atribuible al azar y a la ignorancia de las generaciones siguientes sobre su existencia.

Sus nombres

  • Cerrillo del Rastrosiglo XVI – 1926/1929
  • Plaza de Antonio Zozaya1926/1929 – 1941
  • Plaza del General Vara de Rey21 de julio de 1941 – actualidad
Personas Militares origen disputado
Ver fuentes (11)